El oficialismo diagramó una nueva estrategia legislativa para intentar reactivar el funcionamiento de la Cámara alta durante octubre. Ante las dificultades para consensuar los cambios electorales, la administración nacional decidió escindir los debates y priorizar dos expedientes que cuentan con mayores posibilidades de llegar al recinto: la modificación al régimen de Salud Mental y la adhesión al Tratado de Cooperación en materia de Patentes.

En los despachos oficiales reconocen que las tratativas vinculadas al sistema electoral y a las condiciones para grandes inversiones continúan demoradas por diferencias con los bloques provinciales y aliados. Por este motivo, la conducción parlamentaria resolvió enfocar los esfuerzos en textos que acumulan mayor recorrido de negociación y que responden a compromisos internacionales asumidos por el Ejecutivo, además de demandas pendientes en el ámbito sanitario.

Las claves del nuevo temario parlamentario

  • Tratado de Patentes: El proyecto ya cuenta con media sanción de Diputados, pero regresará al Senado debido a una reserva incorporada sobre el Capítulo II para proteger a la industria farmacéutica nacional.
  • Ley de Salud Mental: La iniciativa modifica los criterios para las internaciones involuntarias, exige evaluaciones de profesionales médicos y fija plazos más estrictos para el seguimiento de pacientes.
  • Reforma política en pausa: Las discusiones sobre las PASO y la Boleta Única quedaron supeditadas a los acuerdos políticos que encabeza la Jefatura de Gabinete con los gobernadores.
  • Presupuesto y prioridades: El debate sobre las cuentas públicas se trasladará a noviembre, lo que comprimirá los plazos de tratamiento en el tramo final del período ordinario.

La hoja de ruta oficialista contempla que estas iniciativas sirvan para destrabar el funcionamiento ordinario del cuerpo legislativo, mientras se continúan tejiendo los entendimientos necesarios para abordar los temas económicos y fiscales más complejos antes de la finalización del año parlamentario.