La administración nacional intensificó las gestiones internacionales en el marco de las reuniones anuales desarrolladas en Bangkok, Tailandia, donde el ministro de Economía, Luis Caputo, y el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, mantuvieron encuentros clave con la cúpula del Fondo Monetario Internacional. El objetivo central de la comitiva es cerrar los detalles de la tercera revisión técnica del programa vigente, una instancia indispensable para que la entidad multilateral habilite un giro cercano a los 900 millones de dólares que permanece demorado.
La visita de los funcionarios se produce en un escenario financiero donde el organismo internacional introdujo un marcado ajuste en sus expectativas macroeconómicas para el país. En su informe técnico más actualizado, el Fondo redujo del 3,5% al 2,1% la proyección de crecimiento del Producto Bruto Interno para el período en curso, una corrección de 1,4 puntos porcentuales que pone de relieve los desafíos persistentes para consolidar una expansión sostenida de la actividad. La cifra contrasta de forma directa con los indicadores previstos para el promedio regional de América Latina, situado en el 2,3%.
La mirada del organismo y la postura oficial
Pese a la revisión a la baja en los niveles de actividad, la directora gerente del Fondo, Kristalina Georgieva, ratificó el respaldo a los lineamientos centrales de la política económica administrada por la Casa Rosada. La funcionaria ponderó el rigor en las cuentas públicas y catalogó el ajuste fiscal como un pilar fundamental para ordenar los desequilibrios macroeconómicos heredados, postura que fue valorada por el Palacio de Hacienda tras las deliberaciones bilaterales.
El encuentro fue excelente y la titular del organismo reconoció los avances logrados en materia fiscal frente a los diferentes escenarios de volatilidad externa.
Desde el área de estudios técnicos del organismo multilateral explicaron que la desaceleración responde a una menor tracción de la demanda interna, restricciones financieras persistentes y un nivel de actividad moderado durante los trimestres previos. No obstante, las proyecciones oficiales contemplan una reactivación gradual hacia los tramos finales del año, mientras el equipo económico intenta despejar los ruidos políticos internos sobre la continuidad del gabinete y concentra sus esfuerzos en asegurar los fondos frescos que refuercen las reservas internacionales.




