El fin de semana del automovilismo internacional dejó un saldo negativo para las aspiraciones del piloto argentino Franco Colapinto, quien debió abandonar de manera anticipada el Gran Premio de Fórmula 1 en Singapur debido a problemas mecánicos recurrentes en su monoplaza de la escudería Alpine. La competencia, desarrollada bajo exigentes condiciones físicas y técnicas en el trazado callejero de Marina Bay, profundizó la mala racha que arrastra el representante nacional en las últimas fechas del calendario oficial.
La jornada dominical comenzó con perspectivas cuesta arriba tras una sesión de clasificación compleja donde el argentino rozó el muro durante la Q2, lo que lo relegó a la decimoquinta colocación en la grilla de salida. A pesar de este panorama adverso, el inicio de la prueba mostró destellos de protagonismo cuando, tras apagar los semáforos, el monoplaza número diez logró escalar posiciones mediante maniobras precisas en el pelotón del medio campo, llegando a superar al británico Arvid Lindblad para posicionarse en el décimo cuarto lugar y especular con ingresar en la zona de unidades aprovechando las paradas en boxes de sus competidores directos.
Las claves del fin de semana negro para la escudería
- Abandono múltiple: El piloto sufrió dos retiros obligados durante el fin de semana, quedando marginado primero en la competencia corta del sábado por fallas en la batería y posteriormente en la prueba principal del domingo.
- Problemas de fiabilidad: La unidad provista por Alpine volvió a evidenciar falencias estructurales y mecánicas que obligaron a detener el vehículo cuando transcurría la mitad del recorrido oficial en el circuito asiático.
- Racha adversa: Este nuevo traspié prolonga la sequía sin sumar puntos en el campeonato, sumándose a los resultados desfavorables registrados en las recientes presentaciones de Azerbaiyán y Bahréin.
- Panorama del equipo: La situación general distó de ser óptima para la estructura francesa, ya que su compañero de filas, el francés Pierre Gasly, no pudo sostener el séptimo puesto de largada y culminó undécimo, fuera de la zona de puntuación.
En la vanguardia del clasificador, el neerlandés Max Verstappen dominó las acciones con absoluta autoridad a bordo de su Red Bull para consolidar su liderazgo en el certamen ecuménico, secundado por el monegasco Charles Leclerc con Ferrari y por el joven italiano Kimi Antonelli, quien completó el podio con Mercedes tras una sólida labor táctica. Con el foco puesto en la recuperación anímica y técnica, el equipo técnico ya trabaja en la revisión integral de los impulsores de cara a la próxima escala del calendario, pactada para dentro de dos semanas en el Circuito de las Américas con motivo del Gran Premio de Estados Unidos.




