El paso de Franco Colapinto por el circuito urbano de Marina Bay dejó un saldo sumamente adverso luego de que el monoplaza del piloto argentino sufriera un desperfecto técnico que lo obligó a retirarse de la competencia en el transcurso de la vuelta 31. Partiendo desde el décimo quinto cajón de la grilla, el corredor nacional había mostrado intenciones de avanzar en el clasificador, pero las limitaciones mecánicas impidieron cualquier intento de remontada hacia la zona de unidades.

La competencia comenzó con una friccionada disputa en el pelotón del medio. Colapinto logró escalar una posición en el arranque, estabilizándose en el décimo cuarto lugar. Sin embargo, con el correr de los giros, el rendimiento del vehículo empezó a decaer de manera notoria. A través de las comunicaciones radiales con el box, el propio protagonista advirtió sobre una merma considerable en la potencia del motor y diversos inconvenientes en la respuesta dinámica del chasis.

“El auto se volvió muy difícil de sostener en las curvas lentas y sentí que perdimos tracción desde la primera mitad de la carrera”, manifestaron fuentes cercanas al equipo al repasar los testimonios recogidos en los garajes tras la detención del monoplaza en la zona de escape.

La situación crítica se consumó cuando el motor y los sistemas auxiliares del bólido dijeron basta, forzando la neutralización parcial del sector y el posterior retiro definitivo del argentino. Este traspié dominical se sumó al abandono registrado en la carrera Sprint del sábado, donde un fallo en el sistema de almacenamiento de energía ya había eyectado al piloto de la pelea. Los ingenieros de la escudería francesa señalaron de manera preliminar que el inconveniente principal estuvo radicado en el sistema de transmisión, aunque confirmaron que el chasis será sometido a un análisis pormenorizado en la base operativa.

Un calendario exigente para buscar la recuperación

Mientras la categoría consagró a Max Verstappen como ganador indiscutido de la fecha asiática, secundado por Charles Leclerc y el joven Kimi Antonelli en el podio, el foco de la estructura técnica se traslada de inmediato al taller. Los datos recabados en Singapur servirán para evitar nuevas fallas de confiabilidad que continúan marginando al argentino de la posibilidad de sumar puntos valiosos en el campeonato. El equipo dispondrá de varias semanas para reestructurar la estrategia antes del próximo compromiso oficial, pactado para el 25 de octubre en el circuito de Austin, Texas, donde se disputará el Gran Premio de Estados Unidos.