La investigación judicial que involucra al exdiputado Facundo Moyano suma un nuevo capítulo formal tras confirmarse que la influencer Candela Arizaga fue convocada para presentarse ante la justicia en las próximas horas. La medida se dispuso luego de que ambos blanquearan públicamente su reencuentro a través de las redes sociales, un gesto que generó interrogantes debido a las medidas perimetrales que pesaban sobre el dirigente político en el marco de la causa que se le instruye por violencia de género.
La citación fue ratificada por el letrado que representa a la joven de 23 años, quien detalló que el procedimiento consistirá en una evaluación interdisciplinaria para determinar el estado emocional de la denunciante y constatar si existió algún tipo de coacción.
La evaluación consiste en una serie de preguntas para determinar si la joven sufrió algún tipo de presión y se concretará en el ámbito de los organismos especializados en la materia, explicaron fuentes vinculadas a la defensa sobre el trámite previsto para el próximo lunes 19 de octubre.
El trasfondo de la causa y el desacato a la restricción
El expediente penal contra Moyano se inició a principios de agosto, cuando personal policial intervino a raíz de un episodio registrado en un inmueble situado sobre la avenida Libertador al 5400, en el barrio porteño de Belgrano. En aquella oportunidad, la situación judicial escaló de manera significativa tras la intervención de los efectivos y los testimonios recabados en las inmediaciones del edificio, lo que derivó en la detención temporaria del exlegislador y posterior apertura de una investigación por presunta privación ilegítima de la libertad, desobediencia y lesiones leves agravadas.
Pese a las directivas iniciales de la fiscalía a cargo del caso, que había impuesto severas restricciones de contacto y acercamiento mutuo, las alertas se encendieron nuevamente en los tribunales cuando la pareja compartió registros fotográficos y audiovisuales desde destinos europeos como Madrid y París. Las publicaciones digitales se convirtieron en un elemento de prueba analizado por los investigadores, quienes también evalúan un supuesto quebrantamiento previo de las medidas cautelares registrado en un establecimiento hotelero del barrio de Monserrat.
Mientras la fiscalía continúa incorporando testimonios de allegados, vecinos y personal doméstico al expediente, la pericia fijada para los próximos días se perfila como un elemento determinante para definir los pasos procesales a seguir. La causa se mantiene activa bajo la órbita del ministerio público fiscal, que busca esclarecer los hechos denunciados originalmente sin dejar de ponderar la actual postura manifestada por la presunta víctima en torno al vínculo afectivo que mantiene con el imputado.




