El Servicio Meteorológico Nacional oficializó una advertencia de nivel amarillo para gran parte del centro y noreste del territorio nacional debido a un frente de tormentas que comenzará a desarrollarse con intensidad durante la jornada de este miércoles. El fenómeno estará marcado por un marcado descenso de la presión atmosférica, un desmejoramiento repentino de las condiciones y la presencia de lluvias persistentes que afectarán la dinámica urbana y rural en las regiones alcanzadas por el parte oficial.

De acuerdo con los reportes técnicos emitidos por el organismo nacional, el núcleo de las precipitaciones más severas se concentrará durante las franjas horarias de la mañana y la tarde. Las zonas bajo seguimiento prioritario abarcan la totalidad de la provincia de Córdoba a excepción de su extremo norte, casi la totalidad del territorio de San Luis con exclusión de su franja meridional, el sector sur de La Rioja y la porción norte de Misiones. En estos puntos, las estimaciones meteorológicas anticipan chaparrones continuos y tormentas de variada intensidad que podrían tornarse localmente fuertes con el correr de las horas.

Los acumulados previstos y el factor de riesgo por vientos intensos

El aspecto más delicado del fenómeno radica en la velocidad con la que se acumulará el agua en superficie. Los especialistas prevén registros pluviométricos de entre 30 y 50 milímetros para el noreste argentino, mientras que en la franja central los valores oscilarán entre los 20 y 40 milímetros, con la advertencia concreta de que estos umbrales podrán ser superados de manera puntual en sectores urbanizados con deficientes sistemas de desagüe. A esto se sumará una intensa actividad eléctrica, ráfagas de viento que podrían superar los 60 kilómetros por hora y una probabilidad latente de caída de granizo en sectores focalizados de Córdoba y San Luis.

Frente a este escenario de inestabilidad, los comités de emergencia y los organismos de protección civil reiteraron una serie de pautas básicas para minimizar riesgos materiales y personales. Entre las recomendaciones principales figura la necesidad de asegurar elementos sueltos en balcones y terrazas, evitar la acumulación de residuos en la vía pública que puedan obstruir los sumideros pluviales, suspender temporalmente las actividades al aire libre y mantenerse alejado de estructuras metálicas, árboles añosos o tendidos eléctricos precarios mientras se desarrugan los núcleos de tormenta más activos.