La Argentina transita un escenario climático singular que la ubica a contramano de las tendencias globales. Mientras la mayor parte del planeta enfrenta registros térmicos agobiantes, el país combina el impacto de un fenómeno de El Niño de extrema intensidad con una temporada de lluvias convencional, configurando un panorama de mayor humedad y marcas térmicas más bajas que el promedio histórico para gran parte del territorio nacional.
De acuerdo al informe trimestral difundido por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), este comportamiento anómalo genera una combinación de factores que incrementa de forma directa los riesgos hídricos, sobre todo en las regiones del Centro y el Litoral. Los especialistas advierten que la persistencia de las precipitaciones podría extenderse hasta abril del año próximo, transformando este trimestre en el tramo más intenso de todo el ciclo.
Un mapa regional marcado por excesos hídricos y oscilaciones térmicas
El desglose geográfico del pronóstico oficial detalla que el centro y el este del país sufrirán acumulados pluviales por encima de lo habitual. El Litoral encabeza la zona de mayor exposición, seguido por el oeste de Santa Fe, Córdoba, el centro y sur de Cuyo, La Pampa, el oeste bonaerense y el noreste de la Patagonia. En la vereda opuesta, el norte y el extremo sur mostrarán condiciones más secas, con precipitaciones dentro de los parámetros normales o incluso inferiores a la media.
En cuanto al comportamiento de los termómetros, las autoridades meteorológicas señalaron que el trimestre se presentará más frío de lo habitual en Cuyo, Córdoba, La Pampa, el oeste santafesino y el oeste de Buenos Aires. Sin embargo, las excepciones se concentran en el norte argentino, donde el NOA y sectores de Chaco y Formosa mantendrán marcas superiores a los registros habituales para la época.
"Este escenario responde a una dinámica global muy particular donde convergen anomalías oceánicas y patrones atmosféricos regionales, lo que exige un monitoreo constante y la articulación preventiva en los centros urbanos más vulnerables", explicaron fuentes técnicas del organismo oficial.
En el ámbito metropolitano y la región circundante, las proyecciones inmediatas anticipan jornadas dominadas por la nubosidad, marcas térmicas moderadas que oscilarán entre los 12 °C y los 19 °C, y la probabilidad de precipitaciones aisladas durante el fin de semana, aunque sin previsión de eventos severos equiparables a los temporales recientes que afectaron distintos puntos de la provincia.




