El mapa de las preocupaciones ciudadanas en la Argentina experimenta un punto de inflexión histórico tras años de turbulencias financieras. Un contundente relevamiento elaborado por la consultora Management & Fit correspondiente a octubre expone que más de la mitad de la población, exactamente el 57,5% de los consultados, se manifiesta abiertamente a favor de un cambio total en las políticas económicas y en el equipo de gestión del gobierno nacional. El dato surge en un contexto donde el humor social se inclina marcadamente hacia la desconfianza, reflejando el desgaste acumulado por los hogares frente a la persistencia de las dificultades cotidianas y la falta de previsibilidad macroeconómica.
El estudio demoscópico arroja además una transformación inédita en la jerarquía de los problemas que percibe la ciudadanía. Por primera vez desde el año 2012, la desocupación logró desplazar a la inflación del primer puesto en la tabla de inquietudes a nivel país, posicionándose con el 19,8% de las menciones tras registrar un incremento de más de dos puntos porcentuales respecto al trimestre anterior. En paralelo, los aumentos de precios y tarifas descendieron al segundo lugar con el 18,9%, mostrando una retracción frente al 22,4% previo. El mapa delictivo y institucional también muestra oscilaciones, con la corrupción ubicada en el 15,9% y la inseguridad trepando al 13,7%, mientras que la pobreza se ubica en el 13,5% y las dificultades para acceder a una vivienda o afrontar los alquileres experimentan un salto significativo al pasar del 4,9% al 7,4% de las respuestas.
El impacto en la economía doméstica y la caída en las expectativas de futuro
Al indagar en la esfera estrictamente personal, el pulso de la crisis se traduce en la imposibilidad de sostener el ritmo de los gastos corrientes. La dificultad para llegar a fin de mes encabeza las preocupaciones diarias con el 22%, escoltada de cerca por los bajos ingresos que perciben los trabajadores con el 17,2% y el endeudamiento crítico que afecta a un 10,4% de los consultados. Como correlato directo, un 52,4% de las personas encuestadas admitió tener inconvenientes severos para cubrir sus erogaciones básicas, un indicador que golpea con mayor fuerza en los sectores medios y de menores recursos. En el plano de la evaluación política, la figura del presidente Javier Milei cosecha un 36,6% de aprobación frente a un 58,1% de desaprobación, mientras que el pesimismo respecto al rumbo futuro del país trepó al 46,4%, acumulando un crecimiento sostenido en los últimos dos meses. El informe concluye que el estado anímico general es predominantemente adverso, ya que el 65,1% de las expresiones se vinculan con sentimientos de preocupación, desconfianza, tristeza y enojo, duplicando con amplitud al sector minoritario que logra mantener una perspectiva optimista frente a los próximos meses.




