Las ventas externas de derivados del sector avícola consolidaron un desempeño histórico durante los primeros ocho meses del año, al reportar un ingreso superior a los 20,23 millones de dólares. Según los registros oficiales procesados a partir de las estadísticas del INDEC, este registro marca el techo más alto para ese tramo del año en el transcurso de la última década, respaldado por un incremento cercano al 18 por ciento en la facturación en comparación con el ciclo precedente.
El volumen despachado totalizó 2.580 toneladas, un caudal que encontró su principal traccionador en la mejora sostenida de los valores internacionales. La diversificación de destinos funcionó como el engranaje clave para sostener la demanda, con una concentración cercana al ochenta por ciento de las operaciones volcada hacia Dinamarca, Japón, Austria y Chile, mientras que el remanente se repartió entre una decena de compradores de Europa, Asia y América.
Calidad sanitaria y nuevos horizontes comerciales
Desde la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca remarcaron que el repunte responde de manera directa a la recuperación del estatus sanitario nacional y a las oportunidades logradas en distintos bloques económicos.
Argentina mantiene una trayectoria consolidada como exportador de ovoproductos y un reconocimiento internacional asociado a la calidad de su producción, destacaron desde la cartera agraria.Las autoridades nacionales atribuyeron el buen momento a la reapertura de plazas externas tras la superación de los episodios de Influenza Aviar y a la inserción lograda a través de entendimientos comerciales estratégicos como el tratado entre el Mercosur y la Unión Europea.
El abanico de derivados comercializados incluye principalmente huevo entero, yema y albúmina en polvo, insumos de alta demanda para la industria alimentaria global en la elaboración de pastas, panificados, mayonesas, helados y productos de repostería. En el plano doméstico, la actividad avícola mantiene un arraigo territorial fuerte en provincias como Buenos Aires, Entre Ríos, Córdoba, Santa Fe, Mendoza y Salta, donde moviliza empleo genuino y abastece un consumo interno en permanente expansión.




