El operativo que marca el inicio del desalojo definitivo de la cárcel de Villa Devoto comenzó en las últimas horas, concretando un viejo anhelo de los vecinos del barrio porteño y un acuerdo estratégico entre la administración local y el Ejecutivo nacional. La medida contempla la reubicación gradual de unos 1.500 internos hacia el flamante complejo penitenciario de máxima seguridad emplazado en la localidad bonaerense de Marcos Paz.
La ejecución de esta primera etapa requirió la creación específica de un Comando Unificado, un organismo operativo encargado de articular el despliegue de las fuerzas federales, la policía de la Ciudad y efectivos de la provincia de Buenos Aires. La planificación contempla rigurosos protocolos basados en el perfil criminológico de cada recluso y la mitigación de riesgos logísticos a lo largo del trayecto terrestre.
Infraestructura penitenciaria y capacidad operativa
El nuevo predio carcelario, levantado sobre una superficie de 80 hectáreas, demandó la reactivación de obras que habían permanecido paralizadas durante un lustro antes de retomar su curso formal a finales de 2024. Las instalaciones incorporan cuatro unidades independientes de máxima seguridad que totalizan una capacidad habitacional para 2.232 personas privadas de la libertad.
Histórico. Ya es una realidad el desalojo de la Cárcel de Devoto. Gran trabajo en equipo con el presidente Javier Milei, Karina Milei y los equipos de seguridad.
Esta infraestructura no solo absorberá a la población carcelaria histórica del penal porteño, sino que también ofrecerá una solución complementaria para descomprimir las alcaidías y comisarías de la Ciudad. Una vez finalizada la transferencia desde Devoto, el plan oficial estipula la incorporación de otros 350 internos que actualmente se encuentran alojados en dependencias policiales urbanas a la espera de definiciones judiciales.
El impacto en la seguridad urbana y el sistema carcelario
La clausura paulatina de la unidad penal de Villa Devoto responde a un reclamo histórico de seguridad y convivencia urbana sostenido por los residentes de la zona durante generaciones. La presencia de un establecimiento de máxima seguridad en el tejido urbano denso generaba constantes tensiones logísticas y preocupaciones en materia de prevención.
El reordenamiento del sistema penitenciario federal y su articulación con los distritos jurisdiccionales abre una nueva etapa en la gestión de la superpoblación carcelaria, un problema estructural que afecta tanto al ámbito metropolitano como al territorio bonaerense en su conjunto. Las autoridades prevén que el cronograma de traslados se extienda de manera progresiva durante las próximas semanas hasta completar la totalidad de la matrícula prevista.




