El barrio de Los Hornos y sus alrededores se preparan para una de las convocatorias religiosas y comunitarias más esperadas del año. La parroquia Nuestra Señora de Fátima será el epicentro de una jornada de fe y encuentro que movilizará a cientos de vecinos, familias y fieles provenientes de distintos puntos de la región. La cita está programada para este martes 13 de octubre, con una agenda que combinará instancias de recogimiento espiritual, expresiones artísticas y propuestas gastronómicas diseñadas para fortalecer los lazos vecinales en torno a una de las advocaciones marias más convocantes de la Iglesia católica.

Las actividades formales darán inicio en las primeras horas de la mañana, puntualmente a las 9, con un espacio de adoración eucarística que se extenderá durante gran parte de la jornada. Sin embargo, el movimiento principal se concentrará en las horas de la tarde, cuando comiencen las tradicionales peregrinaciones que convergerán en el templo emplazado en la esquina de 22 y 75. Como parte de los festejos institucionales, a las 17 se llevará a cabo la bendición formal de un mural conmemorativo montado por el vigésimo aniversario de la Escuela Secundaria situada en las inmediaciones de 15 y 76, un mojón que refleja el arraigo de la comunidad educativa en el tejido social del lugar.

Un recorrido por los barrios hacia el templo central

A partir de las 17.30, la dinámica barrial se transformará con la salida de las columnas de fieles desde tres puntos estratégicos previamente establecidos por la organización. Desde la propia escuela secundaria en 15 y 76 partirá el primer contingente, al que se sumarán de manera simultánea los grupos convocados en la ermita ubicada en 72 y 22, y en el santuario de 25 y 75. Las columnas avanzarán por las calles de la zona sur hasta confluir en la parroquia, donde monseñor o los sacerdotes a cargo presidirán la misa central. Al término de la celebración litúrgica, la propuesta incluirá una cantata dedicada a la Virgen María, para la cual los organizadores solicitaron a los asistentes concurrir con velas encendidas con el fin de generar un clima de recogimiento colectivo. La jornada culminará con la apertura de un patio de comidas popular, pensado para que las familias disfruten de un cierre distendido que combina la tradición religiosa con el calor del encuentro comunitario en las calles platenses.