La semana laboral se despide con un perfil notoriamente otoñal en el territorio bonaerense y la Capital Federal, donde el descenso de la temperatura y la persistencia de la nubosidad marcarán el pulso de las actividades al aire libre. De acuerdo con los reportes emitidos por el Servicio Meteorológico Nacional, el termómetro se moverá en una franja sumamente acotada, reflejando el ingreso de una masa de aire fresco que se sentirá con mayor intensidad debido al factor eólico.
Durante las horas diurnas, la mínima se ubicó en los 12 grados, mientras que la máxima apenas escalará hasta los 16 grados en el transcurso de la tarde. La situación climática estará condicionado por la presencia constante de vientos provenientes del sector sudeste, los cuales soplarán a una velocidad promedio de 16 kilómetros por hora, generando una sensación térmica sensiblemente menor a los registros reales del mercurio en las calles de la región metropolitana.
Desmejora nocturna y perspectiva para el fin de semana
Si bien el transcurso del día transcurrirá con una probabilidad baja de precipitaciones, estimada en un margen del 30 por ciento para fenómenos aislados o lloviznas tenues, las condiciones atmosféricas sufrirán un desmejoramiento paulatino a medida que avance la tarde.
Para el período nocturno, las probabilidades de precipitaciones débiles trepan hasta el 65 por ciento, por lo que las autoridades recomiendan prever elementos de protección ante eventuales chaparrones durante el retorno a los hogares.
El panorama inestable continuará latente durante las primeras horas de la madrugada del sábado, momento en el cual se registrarán los últimos coletazos de la perturbación climática antes de dar paso a una paulatina mejora en las condiciones generales del tiempo. A partir de la mañana sabatina, el mal tiempo comenzará a retirarse de la región, dejando paso a una jornada con cielo mayormente cubierto, vientos moderados del sector sur y registros térmicos que oscilarán entre los 11 grados de mínima y los 17 grados de máxima. La tendencia se afianzará finalmente hacia el domingo, cuando el cielo permanezca nublado pero con escasas probabilidades de lluvias, consolidando un cierre de semana estable y fresco en toda la franja metropolitana.




