Una masiva columna de residentes de hospitales públicos bonaerenses se moviliza este jueves por las calles de La Plata para visibilizar una crisis salarial y laboral que, según denuncian, pone en riesgo el sostenimiento del sistema sanitario provincial. La medida de fuerza, votada en una asamblea virtual que reunió a más de treinta residencias y un centenar de trabajadores, arrancó con una concentración inicial en la Plaza Malvinas para luego marchar de forma conjunta hacia las sedes de las carteras ministeriales y gubernamentales.
El eje central del reclamo apunta a una actualización urgente de los haberes. Desde la Comisión Provincial de Residentes detallan que un profesional ingresante percibe actualmente poco más de 1.200.000 pesos mensuales sin adicionales de guardia, un monto que quedó muy por debajo de la línea de pobreza si se toma como parámetro la canasta básica calculada por los gremios estatales en base a los índices oficiales del INDEC. Por este motivo, la demanda concreta es llevar el salario inicial a los 2.600.000 pesos.
"La situación económica actual pulverizó nuestros ingresos frente al valor de los alquileres y los servicios básicos, lo que hace insostenible mantener dedicación exclusiva en los hospitales públicos", señalaron voceros del sector durante la protesta.
Más allá de los salarios: precarización y sobrecarga laboral
Además de la exigencia económica, la protesta pone el foco en las condiciones estructurales en las que se desempeñan los profesionales. Los manifestantes denuncian jornadas de trabajo extenuantes, la falta de insumos básicos en los centros asistenciales y la persistencia de becas con menor reconocimiento laboral y previsional. A su vez, reclaman la continuidad laboral garantizada para todos los egresados y exigen a la Asociación Sindical de Profesionales de la Salud que endurezca las medidas gremiales y acompañe formalmente el plan de lucha.
La marcha contempla paradas frente al Ministerio de Salud provincial y las inmediaciones de la Gobernación, donde los referentes de las distintas residencias planean entregar petitorios formales. La protesta vuelve a poner bajo la lupa la tensión presupuestaria que atraviesa la administración pública en materia sanitaria, en un contexto donde el incremento de la demanda en los hospitales públicos choca con presupuestos ajustados y salarios deteriorados.




