Los médicos de cabecera y odontólogos que prestan servicios a través de PAMI iniciaron un paro nacional de 96 horas en reclamo de una actualización de sus honorarios y mejoras urgentes en las condiciones de contratación. La medida de fuerza se extenderá durante cuatro jornadas completas y amenaza con generar importantes demoras, reprogramaciones y complicaciones en la atención cotidiana de miles de jubilados y pensionados en todo el país y, de manera directa, en la región capital.

La protesta fue convocada por la Asociación de Profesionales del Programa de Atención Médica Integral, tras meses de negociaciones estancadas y advertencias sobre el deterioro financiero de los consultorios. Los organizadores explicaron que la decisión responde al desfasaje acumulado entre los ingresos que perciben por cápita y el incremento constante en los costos operativos, el mantenimiento de instalaciones y la adquisición de insumos médicos y odontológicos.

Los números detrás del conflicto y el impacto en la región

El núcleo del reclamo radica en los magros montos que la obra social transfiere por cada afiliado asignado a los profesionales. Según detallaron desde el sector sanitario, actualmente los médicos de cabecera perciben un promedio de dos mil setecientos pesos por paciente, mientras que los odontólogos reciben una cifra de trescientos setenta y cuatro pesos. Frente a estos valores, la demanda de los trabajadores exige llevar la cápita médica a cuatro mil quinientos pesos y la odontológica a tres mil pesos, montos que consideran indispensables para garantizar la viabilidad de la atención.

‘Los valores actuales resultan absolutamente insuficientes para afrontar los gastos operativos mínimos de un consultorio, especialmente por el fuerte incremento que registraron los materiales e insumos necesarios para atender a nuestros pacientes con dignidad’, señalaron desde la conducción gremial al ratificar el alcance de la protesta.

En el ámbito local, la adhesión a la medida genera incertidumbre entre los afiliados platenses que tenían turnos programados para esta semana. Si bien la convocatoria tiene carácter nacional y obligatorio para los nucleados en la entidad, el impacto real en los barrios de la ciudad dependerá de la decisión individual de cada profesional. Durante las jornadas de huelga quedarán suspendidas las consultas de rutina, la emisión habitual de recetas y las derivaciones programadas a especialistas. No obstante, las autoridades gremiales aclararon que se mantendrán guardias mínimas para situaciones de urgencia y se contemplará la emisión de recetas críticas para evitar un desabastecimiento de medicación crónica en los pacientes de mayor vulnerabilidad.