El escenario político de la provincia de Buenos Aires volvió a concentrar este martes las miradas con la realización del Congreso de Mujeres denominado "Unidas Triunfaremos", un encuentro que reunió a referentes territoriales, legisladoras e intendentas de distintos distritos bonaerenses en la histórica Quinta de San Vicente. La apertura de la jornada estuvo encabezada por el mandatario provincial y titular del Partido Justicialista bonaerense, Axel Kicillof, acompañado por la secretaria de la Mujer del espacio y jefa comunal de Moreno, Mariel Fernández; la intendenta de Cañuelas, Marisa Fassi; y el anfitrión local, Nicolás Mantegazza.
Durante su intervención ante las militantes y dirigentes reunidas en el predio, el gobernador centró su análisis en la necesidad de articular una resistencia social frente al rumbo implementado por la administración nacional. En esa línea, sostuvo que el oficialismo actual impulsa un modelo basado en el desfinanciamiento estatal y la fragmentación del tejido social, frente al cual emergen las estructuras comunitarias y feministas como el principal dique de contención en los barrios. El mandatario remarcó además que la tarea política central consiste en canalizar el malestar económico generalizado hacia una alternativa organizada con vistas a los próximos procesos electorales nacionales.
La estrategia territorial y la disputa por la agenda social
El cónclave sirvió también para estructurar un diagnóstico compartido sobre el impacto de las políticas económicas en los sectores populares de los conurbanos bonaerenses y el interior provincial. En sintonía con los planteos del Ejecutivo provincial, las exposiciones enfatizaron que el repliegue del Estado nacional en áreas sensibles como salud, educación y asistencia social traslada una carga desproporcionada sobre las redes de cuidado comunitario, un rol sostenido históricamente de manera mayoritaria por mujeres. Por su parte, la intendenta de Moreno profundizó en la necesidad de fortalecer los espacios de formación política y debate colectivo para contrarrestar el individualismo propuesto desde la gestión federal, insistiendo en que la reconstrucción del tejido partidario requiere una participación activa y federal desde las bases territoriales hacia las conducciones provinciales.
La masiva convocatoria reflejó la intención del peronismo bonaerense de consolidar su base de sustentación política en la provincia más poblada del país, convertida en el principal bastión de resistencia institucional y electoral contra las reformas impulsadas por la administración central. Las deliberaciones continuaron durante toda la jornada con comisiones de trabajo enfocadas en la economía popular, la soberanía alimentaria, la seguridad ciudadana y la defensa de los derechos conquistados, fijando las bases para una agenda común que buscará vertebrar la oposición legislativa y territorial en los próximos meses.




