Con la convicción de que el arte constituye una herramienta vital para la reconstrucción del tejido social, la decimocuarta edición del Festival Internacional VaPoesía Argentina se pone en marcha para recorrer miles de kilómetros y llevar la literatura a espacios comunitarios, instituciones penitenciarias, sindicatos y centros culturales. A pesar del complejo escenario económico que atraviesa el sector cultural en todo el país, los organizadores decidieron redoblar la apuesta por este encuentro que desde su fundación ha convocado a más de ciento noventa escritores y alcanzado a decenas de miles de personas bajo el lema central de la literatura como motor de inclusión.
La propuesta ideada por los directores Marta Miranda y Ricardo Rojas Ayrala mantiene su impronta federal e itinerante, abarcando simbólicamente desde el este hasta el oeste del territorio nacional. La programación contempla dos etapas bien definidas que comienzan en suelo mendocino con la apertura prevista en la Asociación de Músicos de Cuyo, para luego trasladarse hacia el territorio bonaerense y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde tendrán lugar las sucesivas mesas de lectura, debates abiertos y el cierre formal en el emblemático Café La Poesía del barrio porteño de San Telmo.
La palabra escrita como derecho fundamental en los territorios
Desde sus orígenes en el año dos mil trece, este festival ha trascendido los circuitos tradicionales de presentación de libros para instalar la poesía en ámbitos poco habituales, tales como refugios para personas en situación de calle, institutos de menores, poblaciones originarias y programas de alfabetización de adultos. La premisa fundamental detrás de cada intervención artística consiste en devolverle la voz a aquellos sectores cuyas urgencias cotidianas suelen obturar el espacio para la reflexión personal, propiciando un diálogo horizontal entre autores consagrados de procedencia local y extranjera y los habitantes de comunidades alejadas de los grandes centros urbanos.
La nómina de participantes para este año incluye a destacados referentes internacionales provenientes de Brasil, Suecia, México, Estados Unidos y Colombia, quienes compartirán escenario y vivencias con una numerosa comitiva de poetas argentinos. Lejos de constituir un mero evento de exhibición estética, cada jornada funciona como un dispositivo de integración donde los asistentes se reconocen nuevamente como sujetos plenos de derechos y portadores de saberes valiosos. De este modo, la iniciativa consolida un espacio donde la belleza y la palabra compartida operan como agentes efectivos de transformación comunitaria y resistencia cultural frente a la marginación.




