El trigésimo noveno Encuentro Plurinacional de Mujeres y Diversidad Sexual culminó en Córdoba tras tres jornadas de masiva movilización que congregaron a más de 100 mil asistentes de todo el país. El evento dejó un documento final cargado de cuestionamientos directos hacia la gestión económica de la administración nacional, los recortes presupuestarios en áreas clave y el rol de los mandatarios provinciales que facilitan acuerdos legislativos con el oficialismo central.
Desde la lectura oficial de apertura, la organización puso el foco en el impacto de las medidas impulsadas por la Casa Rosada. Se rechazaron enfáticamente el desfinanciamiento de las políticas públicas orientadas al género, la ciencia y la educación, así como la precarización laboral y la merma en los recursos destinados a la salud sexual y reproductiva. A su vez, el texto dedicó un apartado especial a la administración local encabezada por el gobernador Martín Llaryora, exigiendo mayores presupuestos para los dispositivos de contención del Polo Integral de la Mujer y respuestas urgentes frente a la problemática de los feminicidios.
La lectura oficial y la estrategia de contención en el Centro Cívico
Pese a la contundencia de las críticas y a episodios puntuales que generaron tensión, las autoridades provinciales optaron por realizar una evaluación positiva de la masiva convocatoria. Desde el entorno del mandatario provincial reconocieron que los cuestionamientos eran previsibles, especialmente tras la conmoción social generada por casos recientes de violencia de género en la región. No obstante, priorizaron destacar la coordinación previa con más de 300 organizaciones autónomas para garantizar el alojamiento, la seguridad y la convivencia urbana durante un fin de semana con fuerte afluencia turística.
La vicegobernadora Myrian Prunotto sintetizó la postura oficial ante los medios locales al remarcar la dinámica propia de un espacio descentralizado. "Son más de 300 organizaciones totalmente autónomas. No hay nadie que conduzca. No van de acuerdo a las reglas que nosotros ponemos", planteó la funcionaria al ponderar que el evento transcurrió sin disturbios mayores y permitió la convivencia de distintas expresiones políticas en plena vía pública.
El evento también sirvió como caja de resonancia para los posicionamientos partidarios de cara al calendario electoral que se avecina. Dirigentes de diversas fuerzas aprovecharon la marea verde para desplegar actos paralelos y fijar postura frente al escenario nacional. Myriam Bregman, referente del Frente de Izquierda, encabezó una convocatoria ante miles de personas donde exigió la plena vigencia del financiamiento universitario, la anulación del Decreto de Necesidad y Urgencia 70/23 y la convocatoria a un paro general por parte de las centrales obreras, cuestionando además a los mandatarios provinciales que alternan gestos de oposición con garantías de gobernabilidad para la Casa Rosada.
Con la definición de la Ciudad de Buenos Aires como sede para la edición de 2027, en pleno desarrollo del proceso electoral nacional, el movimiento feminista ratificó su protagonismo en la agenda pública y dejó en claro que la disputa por el sentido de las políticas sociales y económicas continuará marcando el pulso de la política argentina.




