El histórico dirigente radical Federico Storani intervino en el centro del debate público nacional al convocar de manera abierta a articular los distintos sectores sociales que atraviesan conflictos con la administración central. En una definición que busca reconfigurar el mapa de la protesta social, el referente político sostuvo que las demandas universitarias y las reivindicaciones de las personas con discapacidad deben confluir en una única expresión masiva para frenar el rumbo de la gestión actual.
Las declaraciones de Storani se producen en un escenario donde las tensiones entre el Poder Ejecutivo y diversos actores sociales, educativos y gremiales se han intensificado de manera sostenida. El dirigente puso el foco no solo en el impacto presupuestario de las medidas económicas sobre la universidad pública y los sectores vulnerables, sino también en lo que calificó como una deriva institucional preocupante. Según su análisis, la falta de cumplimiento de normativas vigentes y de sentencias judiciales configura un panorama donde las garantías constitucionales quedan en suspenso, empujando al país hacia un terreno de excepcionalidad jurídica que erosiona las bases del sistema democrático.
Un llamado directo a la acción legislativa en el Congreso
En su mensaje, el exdiputado nacional no solo apeló a la resistencia en las calles, sino que interpeló directamente al arco político con representación parlamentaria. Exigió a los legisladores que se oponen al oficialismo que actúen con celeridad para dejar sin efecto los decretos y resoluciones que, desde su perspectiva, lesionan los intereses de las mayorías trabajadoras y el patrimonio de la Nación. Para el referente de la UCR, la presión ejercida por una movilización popular contundente debe funcionar como el respaldo político necesario para que el Poder Legislativo recupere la centralidad decisoria y ponga fin a las políticas de ajuste.
La postura expresada por Storani refleja las profundas divisiones internas que atraviesan las fuerzas políticas tradicionales frente a la estrategia de transformación económica implementada por la Casa Rosada. Mientras sectores dialoguistas intentan negociar acuerdos puntuales, las voces críticas dentro del radicalismo y el peronismo discuten la conveniencia de endurecer la confrontación parlamentaria y callejera. Con la mira puesta en las próximas convocatorias sectoriales, la dirigencia opositora evalúa de qué manera canalizar el malestar acumulado en las universidades y los centros de atención a la discapacidad, transformando reclamos sectoriales en una agenda unificada de resistencia institucional.




