El paisaje urbano de la zona norte experimenta una transformación profunda a medida que avanzan los trabajos de construcción del nuevo polo comercial y residencial impulsado por el Grupo IRSA. El intendente municipal encabezó una recorrida junto a directivos de la compañía para constatar el estado actual del predio, donde los indicadores técnicos confirman que la ejecución de esta primera etapa ya alcanzó el cincuenta y cinco por ciento de su desarrollo total.

La iniciativa, proyectada sobre una superficie inicial de veinticinco mil metros cuadrados delimitada por el Camino Belgrano y las avenidas 19, 511 y 514, representa una de las apuestas de inversión privada más importantes de los últimos años para la región. Las estimaciones económicas difundidas por los desarrolladores ubican el desembolso total cercano a los doscientos millones de dólares, una cifra que moviliza de manera directa el sector de la construcción y promete dinamizar la cadena de valor de proveedores locales.

Un nuevo epicentro de servicios y empleo

Durante la supervisión de las instalaciones, las autoridades comunales y los responsables del proyecto coincidieron en resaltar el impacto laboral que genera la obra. Los cálculos oficiales y del sector privado anticipan la creación de más de mil quinientos puestos de trabajo de carácter directo durante el proceso constructivo y la posterior puesta en marcha, además de superar los cuatro mil empleos indirectos vinculados a la logística, la seguridad, la gastronomía y el mantenimiento general de la infraestructura.

El diseño arquitectónico contempla más de un centenar de locales comerciales distribuidos en un formato a cielo abierto con galerías semicubiertas. A esto se le suma un componente habitacional y corporativo compuesto por torres de viviendas, oficinas profesionales, propuestas hoteleras, salas de cine, amplias superficies de cocheras subterráneas y espacios destinados a la prestación de servicios médicos integrales.

Paralelamente a los trabajos de hormigón y mampostería, las autoridades dieron luz verde formal al proceso de comercialización de los espacios destinados a futuras marcas y firmas comerciales. Esta apertura atrajo a inversores de diversos puntos del país interesados en posicionarse en la nueva centralidad económica que promete consolidar la Región Capital como un nodo de atracción comercial suprarregional.