El presidente de la Nación, Javier Milei, despejó este fin de semana las especulaciones en torno a la continuidad de su gabinete y ratificó con firmeza la permanencia de Luis Caputo al frente del Palacio de Hacienda. En una extensa entrevista radial, el mandatario desestimó los rumores sobre un posible desplazamiento del ministro y adelantó que ya se encuentran diagramando los lineamientos de gestión proyectados para el período que va desde 2027 en adelante, en una clara señal de blindaje político hacia su equipo económico.

Las declaraciones del jefe de Estado se produjeron en medio de un tablero político atravesado por recurrentes tensiones legislativas y debates sobre el rumbo de la actividad productiva. Al referirse al futuro inmediato del oficialismo en el Parlamento, Milei expresó su confianza en lograr una correlación de fuerzas mucho más favorable tras los próximos comicios legislativos, apostando a consolidar mayorías que le permitan destrabar proyectos estructurales sin depender de alianzas frágiles con bloques opositores dialoguistas.

La apuesta a la macroeconomía y la lectura sobre los mercados

Al trazar un balance sobre el pulso financiero actual, el mandatario defendió la estrategia monetaria y sostuvo que las proyecciones de su administración comienzan a reflejarse en variables concretas como el repunte del crédito hipotecario y la desaceleración inflacionaria. Para el líder libertario, la combinación de una mayor demanda crediticia con la recomposición de los ingresos previsionales y salariales traccionará inevitablemente el consumo masivo en el corto plazo.

“Cualquiera que vea mi relación con Toto, que vea lo que son las reuniones de Gabinete, lo que es el proceso decisorio, hay que estar totalmente loco para creer que Caputo va a salir del Gobierno. De hecho ya estamos diseñando todo lo que es 2027 en adelante”, remarcó el mandatario durante la entrevista. En la misma línea, enfatizó respecto al ingreso de divisas: “Hoy esos dólares nos salen por las orejas y nos entran tantos dólares que nos genera un hedge natural para no necesitar tomar deuda afuera”.

Frente a los cuestionamientos sobre la demora en la reactivación general de la economía real, el titular del Ejecutivo nacional retrucó que el análisis de la actividad productiva no debe someterse a la volatilidad de los indicadores mensuales, sino evaluarse a través de un horizonte temporal más amplio. Asimismo, ponderó el superávit energético alcanzado en los últimos meses como un amortiguador clave frente a la inestabilidad internacional de los commodities, argumentando que la gestión actual evitó un escenario de colapso de reservas similar al heredado de administraciones anteriores.