En medio de un escenario parlamentario de extrema tensión y con la vista puesta en las próximas batallas que se librarán en el recinto, la mesa política del Gobierno nacional volvió a encontrarse en las oficinas del ex Ministerio del Interior. El cónclave, que funcionó como antesala del viaje de Javier Milei a los Estados Unidos, sirvió para alinear a los principales referentes del oficialismo y definir la estrategia con la que buscarán frenar la avanzada opositora en ambas cámaras del Congreso.

La reunión congregó a figuras clave del armado libertario y de la gestión, entre quienes se encontraron la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei; el jefe de Gabinete, Diego Santilli; el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem; la jefa de la bancada oficialista en el Senado, Patricia Bullrich; y el asesor presidencial Santiago Caputo. La mesa analizó pormenorizadamente el mapa de votos de cara a una semana crítica marcada por los intentos de la oposición de sesionar para rechazar normativas clave de la administración central.

Negociaciones contrarreloj en el parlamento y gestos con mandatarios provinciales

Mientras el ministro de Economía cumple con compromisos internacionales en el exterior, la gestión doméstica se concentró en aceitar los vínculos con los mandatarios provinciales. En este sentido, la presencia de diversos gobernadores en la capital federal facilitó el diálogo institucional para destrabar discusiones centrales como el Presupuesto y la reforma electoral, herramientas consideradas indispensables por el Ejecutivo para consolidar su plan económico.

"Tenemos el firme objetivo de sostener la gobernabilidad y demostrar que el diálogo institucional es el camino para consolidar las reformas estructurales que el país necesita", señalaron fuentes cercanas a la Jefatura de Gabinete tras los encuentros con los representantes provinciales.

En paralelo, el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, aportó detalles sobre los avances del proyecto de ley de Mercado de Capitales, una iniciativa orientada a potenciar el financiamiento productivo que será girada al Parlamento en las próximas semanas. Con este conjunto de medidas, la administración libertaria intenta retomar la iniciativa política antes de afrontar las discusiones decisivas en el plano legislativo.