El brillo de la calle Corrientes y la historia del espectáculo nacional tienen en Zulma Faiad a una de sus figuras más emblemáticas. Su paso por los escenarios y las pantallas marcó un rumbo definitivo en la manera de concebir el entretenimiento en la región, combinando una sólida formación técnica con un carisma que conquistó a varias generaciones de espectadores tanto en el país como en el exterior.
Nacida en el barrio porteño de Floresta, su recorrido artístico comenzó mucho antes de los grandes despliegues de plumas y marquesinas. Su paso por el Instituto Superior de Arte del Teatro Colón, donde obtuvo el título de profesora de danzas, le otorgó una disciplina técnica rigurosa que luego aplicó en las principales salas de la cartelera nacional, estableciendo un estándar de excelencia en la comedia y la revista.
Las claves de su trayectoria artística
- Formación rigurosa: Egresada como profesora de danzas del Teatro Colón, aplicó la técnica clásica en el género revisteril.
- Escenarios históricos: Brilló en templos del género como el Teatro Maipo y el Teatro El Nacional, compartiendo cartel con figuras de la talla de Tita Merello.
- Proyección continental: Su talento cruzó las fronteras hacia México, donde protagonizó exitosas producciones cinematográficas durante los años sesenta y setenta.
Con más de seis décadas de actividad ininterrumpida, su figura trasciende la nostalgia para instalarse como un mojón fundamental en la evolución de la cultura popular argentina. Su capacidad para transitar el drama, la comedia y la danza la consolidó como una pionera absoluta que supo redefinir el rol de las grandes estrellas del siglo pasado.




