La tensión en la pista alcanzó niveles máximos durante el Gran Premio de Singapur, cuando el piloto francés Isack Hadjar protagonizó un intenso cruce radial con su equipo tras verse incapaz de doblegar la resistencia del argentino Franco Colapinto. La disputa por la duodécima posición dejó al descubierto la frustración del corredor de la escudería rival, quien penó durante varias vueltas detrás del monoplaza del pilarense en el circuito callejero de Marina Bay.

La batalla táctica comenzó cuando el francés intentó encontrar huecos y consultar permanentemente a su ingeniero sobre la potencia disponible y las mejores trazadas posibles para el rebase. Sin embargo, la defensa férrea del argentino neutralizó cada intento de ataque, a pesar de que el monoplaza tricolor arrastraba dificultades técnicas evidentes desde las primeras prácticas libres del fin de semana asiático.

La bronca en la radio y el análisis posterior

La impotencia acumulada tras varios giros sin poder avanzar desató la queja contundente del corredor europeo:

“Sabía que este tipo iba a ser un dolor en el culo”

Lejos de ceder terreno, el piloto sudamericano debió lidiar simultáneamente con sus propios fantasmas mecánicos, reportando constantes fallas en el despliegue de energía y problemas de transmisión que terminaron por decretar su abandono prematuro en la competencia. Las comunicaciones internas reflejaron la desesperación ante la falta de velocidad final en las rectas principales frente a rivales directos.

Con este nuevo traspié, la estructura técnica de Enstone completó tres fechas consecutivas sin sumar unidades en el Campeonato de Constructores, cediendo terreno valioso en la pugna directa frente a Racing Bulls. Tras la desazón en el continente asiático, la categoría reina del automovilismo mundial pondrá proa hacia el continente americano, con el Gran Premio de Estados Unidos programado en el circuito de Austin como la próxima escala para revertir el flojo desempeño reciente.