Estudiantes necesitaba una reacción urgente y la encontró en su estadio, donde se impuso por 3-0 ante Gimnasia de Mendoza en un duelo clave por el Torneo Clausura. El conjunto dirigido por Alexander Medina logró dar vuelta una imagen inicial dubitativa y construyó una victoria contundente en el complemento, un resultado que le permite tomar aire tras una seguidilla de semanas marcadas por duros golpes deportivos e institucionales en el plano internacional y doméstico.

El desarrollo del encuentro ofreció dos caras completamente opuestas. Durante la primera mitad, el dueño de casa exhibió imprecisiones en la construcción de juego y padeció la presión alta del elenco mendocino, que complicó la salida limpia y generó zozobras en el fondo. Para colmo de males, la lesión muscular de Ezequiel Piovi a los 23 minutos obligó a una modificación temprana que desajustó aún más el funcionamiento colectivo del Pincha en el mediocampo.

La reacción táctica y el show del complemento

Lejos de repetir las dudas del período inicial, el conjunto albirrojo saltó al campo con otra predisposición en la segunda parte. El adelantamiento de líneas y la mayor participación de los extremos comenzaron a inclinar la cancha hacia el arco defendido por César Rigamonti. Tras un gol anulado a Adolfo Gaich por posición adelantada y algunas ocasiones dilapidadas, el entrenador movió el banco de suplentes con los ingresos de Guido Carrillo y Fabricio Pérez, variantes que terminaron por destrabar el desarrollo.

La apertura del marcador llegó a través de una pena máxima sancionada tras una falta sobre Carrillo dentro del área. El colombiano Edwuin Cetré se hizo cargo de la ejecución y rompió la paridad con un remate potente que desató el desahogo en las tribunas. Con la ventaja parcial, el trámite se abrió por completo ante la necesidad de la visita de ir en busca del empate.

El triunfo en UNO frena la racha adversa y devuelve al equipo al lote de protagonistas en la pelea por ingresar a los playoffs del Grupo A.

Escenario internacional y agenda inmediata

La aparición estelar del juvenil Fabricio Pérez sentenció la historia. Primero con una corrida electrizante desde su propio campo que coronó con una definición certera, y luego con un cabezazo letal en tiempo adicionado que selló el 3-0 definitivo. Esta producción ofensiva en el tramo final del juego maquilla un funcionamiento que todavía muestra baches, pero aporta una cuota anímica indispensable para lo que viene.

El calendario inmediato no da tregua. Antes de enfocar todos los cañones en la serie de cuartos de final de la Copa Libertadores frente a Flamengo, el plantel deberá afrontar un exigente compromiso en condición de visitante frente a Central Córdoba en Santiago del Estero. El cuerpo técnico sabe que el margen de error es escaso y que consolidar una identidad futbolística será determinante para sostener las aspiraciones en todos los frentes abiertos.