La Asociación del Fútbol Argentino profundizó la investigación sobre los hechos de violencia registrados tras la definición disputada en el interior del país, una situación que sacudió la agenda deportiva de la semana y puso bajo la lupa el comportamiento institucional en las zonas de acceso restringido a los vestuarios. El Tribunal de Disciplina de la entidad madre del fútbol nacional tomó cartas en el asunto al abrir formalmente un expediente para esclarecer el tumulto generalizado que involucró a futbolistas, cuerpos técnicos y directivos de ambas instituciones al término del encuentro.
La medida adoptada por el organismo punitorio se fundamenta de manera directa en el informe elevado por el árbitro principal del cotejo, quien dejó constancia por escrito de agresiones físicas y verbales en el sector que conecta el campo de juego con las instalaciones interiores. A partir de esa presentación formal, la instrucción avanzó hacia la recopilación de material probatorio contundente, solicitando de manera específica los registros fílmicos completos a la productora encargada de la transmisión oficial con el propósito de individualizar responsabilidades y cotejar la veracidad de los testimonios volcados en la planilla oficial.
La situación institucional y el plazo para los dirigentes
En paralelo al análisis de las imágenes televisivas, el órgano de disciplina evaluó las primeras respuestas elevadas por la representación legal de la entidad de Barrio Badillo, aunque consideró insuficiente la fundamentación inicial para cerrar el sumario. Por esta razón, se fijó un plazo perentorio de cinco días hábiles para que figuras de peso institucional como el presidente Juan Sebastián Verón, junto con los dirigentes Marcos Angeleri y Pascual Caiella, presenten una ampliación detallada de sus respectivos descargos frente a las acusaciones formuladas por el juez del encuentro.
Desde la perspectiva de la dirigencia albirroja, los señalamientos arbitrales fueron rechazados de plano desde el primer momento, argumentando que las descripciones sobre insultos y expresiones desmedidas no reflejan con fidelidad la dinámica de los hechos ocurridos en medio de la tensión lógica de una definición por un título. Mientras los asesores legales trabajan en la redacción de la nueva presentación documental que será enviada a la calle Viamonte antes del vencimiento del plazo administrativo, el clima institucional permanece en estado de alerta a la espera de una resolución que podría derivar en sanciones económicas o suspensiones para los protagonistas señalados en el informe.




