El presidente de Lanús, Nicolás Russo, abrió un nuevo frente de debate en la estructura del fútbol argentino al solicitar públicamente la salida de Federico Beligoy de la Dirección Nacional de Arbitraje. Durante una extensa entrevista en el ciclo de streaming Infobae al Amanecer, el histórico dirigente del club del sur bonaerense sostuvo que el actual conductor del área arbitral cumplió un ciclo y consideró urgente una renovación en los criterios de designación para devolverle transparencia al campeonato local.
Russo aclaró que sus cuestionamientos no están dirigidos al nivel técnico de los jueces de campo, a quienes calificó como los mejores del mundo, sino exclusivamente a la conducción institucional. Según su perspectiva, las polémicas semanales no responden a incapacidad profesional sino a fallas en la diagramación de los partidos y a la falta de sensibilidad al designar árbitros que arrastran cuestionamientos recientes en sus actuaciones con determinados equipos.
Criterios de designación y el impacto en la credibilidad
Para fundamentar su postura, el dirigente graficó cómo una mala elección en el momento menos oportuno termina por desatar sospechas injustificadas sobre los resultados deportivos. “Muchas veces te toca ir a dirigir partidos que no es el momento para que un árbitro vaya porque viene cargado, porque dirigió mal a ese equipo dos o tres partidos seguidos o porque favoreció al rival”, expresó Russo ante las consultas periodísticas, poniendo el foco en la necesidad de administrar los tiempos y los antecedentes de cada colegiado.
En la misma línea, el mandatario institucional contrastó el desempeño de los jueces argentinos en el ámbito internacional, donde suelen ser convocados para citas mundialistas y fases decisivas de la Copa Libertadores y la Copa Sudamericana, con el desgaste que sufren en el torneo doméstico debido a la pérdida de confianza de los hinchas y los planteles. Para el presidente granate, esa falta de respaldo hacia la conducción arbitral termina por erosionar también la figura del propio presidente de la Asociación del Fútbol Argentino, Claudio Tapia, a pesar del ordenamiento administrativo y financiero que muestran las instituciones bajo su órbita.
Finalmente, Russo se metió de lleno en la discusión sobre el formato de los torneos locales y rechazó las críticas que cuestionan la cantidad de participantes en la máxima categoría. Defendió el atractivo de los certámenes con playoffs y sostuvo que la imprevisibilidad del fútbol argentino contrasta con la monotonía de las grandes ligas europeas, donde la pelea por el título suele quedar reducida a un grupo minúsculo de candidatos.




