La derrota por 2-0 frente al Atlético de Madrid en el estadio Metropolitano dejó mucho más que un traspié deportivo en la fase de grupos de la UEFA Champions League. El defensor argentino Lisandro Martínez rompió el silencio en la zona mixta y protagonizó una de las conferencias espontáneas más explosivas de los últimos tiempos en el fútbol europeo, apuntando directamente contra la estructura directiva del Manchester United y reclamando mayor inversión institucional para competir al máximo nivel continental.
Visiblemente frustrado por el rendimiento colectivo y la falta de respuestas dentro del campo de juego, el zaguero surgido en Defensa y Justicia no esquivó los cuestionamientos y trasladó el debate hacia las altas esferas del club inglés, señalando la labor del director deportivo Jason Wilcox y la falta de refuerzos de jerarquía durante el último mercado de pases estival.
Tengo que controlarme mucho, pero a veces es un reflejo del espejo de cómo está nuestro club en este momento. Esperábamos más desde arriba, que traigan más jugadores para competir. Espero más de nuestro director deportivo, tengo que ser sincero.
El defensor de la Selección Argentina profundizó su análisis sobre el momento que atraviesa la institución británica y advirtió que los planteles de élite requieren renovación constante para sostener la competitividad. En esa misma línea, remarcó que la temporada pasada se había construido una base sólida, pero consideró insuficiente el salto de calidad dado por la dirigencia en los meses posteriores para afrontar los compromisos más exigentes del calendario.
La furiosa reacción de las leyendas del club y la postura del cuerpo técnico
Las declaraciones públicas del zaguero central no tardaron en generar un profundo malestar puertas adentro del club y encendieron un intenso debate en el ambiente futbolístico británico. Históricos referentes de la institución, que supieron alzar múltiples títulos bajo la conducción de Sir Alex Ferguson, salieron al cruce con dureza para reprobar la actitud del argentino y cuestionar la exposición mediática de los problemas internos del plantel.
Wayne Rooney, máximo goleador histórico de los Diablos Rojos, catalogó los dichos del defensor como una falta de respeto hacia sus propios compañeros de vestuario y sugirió que su rendimiento actual tampoco justifica semejante nivel de exigencia pública. En una sintonía similar se expresaron Paul Scholes y Rio Ferdinand, quienes centraron sus críticas tanto en las declaraciones como en las falencias defensivas exhibidas por el equipo en los compromisos internacionales.
Por su parte, el entrenador Michael Carrick optó por bajar el tono de la polémica al ser consultado por la prensa local, asegurando que aún no había visualizado la entrevista completa y prefiriendo apelar a la unidad del grupo en un momento deportivo delicado. El conjunto inglés buscará dejar atrás la turbulencia institucional cuando visite al Leeds United por una nueva jornada de la Premier League, antes de enfocar nuevamente sus cañones en el certamen continental europeo.




