El plantel de Gimnasia completó su última jornada de entrenamientos en el predio de Abasto antes de emprender el viaje hacia la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde este jueves afrontará un compromiso de máxima exigencia frente a Huracán en el estadio Tomás Adolfo Ducó. Con la urgencia de reencontrarse con su mejor versión futbolística y corregir el rumbo en el certamen, el cuerpo técnico encabezado por Ariel Pereyra dispuso una práctica matutina enfocada en la pelota parada y el reordenamiento táctico, paso previo al tradicional almuerzo en La Casona y la posterior concentración en el hotel designado.
La necesidad de sumar de a tres y la acumulación de lesiones obligaron al entrenador a meter mano en la estructura principal del equipo de manera significativa. Las variantes no responden únicamente a cuestiones físicas, sino también a una búsqueda de respuestas anímicas y futbolísticas que se traduzcan en un funcionamiento más dinámico en terreno rival. Entre las modificaciones más resonantes destaca la irrupción en el arco de Harlen Castillo, quien tendrá su bautismo como titular en el actual torneo en reemplazo de Nelson Insfrán, tras haber demostrado solidez en sus antecedentes coperos. En el bloque defensivo, las bandas también sufrirán modificaciones sustanciales con los ingresos de Alexis Steimbach por el lesionado Bautista Barros Schelotto en el sector derecho y el retorno de Pedro Silva Torrejón en el lateral izquierdo en lugar de Matías Melluso, quien arrastraba molestias musculares.
Una apuesta ofensiva recargada para buscar la victoria en Parque Patricios
Más allá de los retoques en el fondo, la gran apuesta del cuerpo técnico se cristaliza en la zona de ataque y en la medular, donde Pereyra decidió modificar el dibujo táctico para consolidar un esquema 4-1-3-2 que promete mayor peso en el área rival. La novedad más celebrada por los simpatizantes albiazules es la vuelta a la titularidad de Marcelo Torres, quien tras superar las secuelas físicas que lo marginaron en el arranque del campeonato y aprovechar con buenas actuaciones sus ingresos desde el banco de suplentes, conformará nuevamente la dupla de ataque junto a Agustín Auzmendi. Para abastecer a los delanteros, el mediocampo contará con el despliegue de Mateo Seoane en la contención junto a Ignacio Miramón, permitiendo que Ignacio Fernández se suelte unos metros más arriba para asumir la generación de juego con menor desgaste defensivo, completando así las cinco variantes previstas junto a la inclusión de otros nombres que le otorgan mayor equilibrio a la estructura colectiva.
Con el esquema prácticamente definido y a la espera de una última evaluación táctica que podría incluir algún retoque de última hora para potenciar las jugadas con pelota detenida, el conjunto platense se alista para afrontar un examen de carácter ante un rival siempre complejo en su estadio. La delegación mens sana buscará capitalizar este profundo reacomodo nominal y estratégico para cortar la irregularidad y ratificar el potencial de un plantel que necesita imperiosamente sumar fuera de casa en esta etapa decisiva de la competencia.




