La actividad oficial en el callejero asiático dejó sensaciones encontradas para el automovilismo nacional, luego de que Franco Colapinto completara una exigente jornada cronometrada que lo ubicó en el décimo primer casillero de partida para la carrera corta del fin de semana. El representante albiceleste mostró una curva de rendimiento ascendente sobre el asfalto nocturno, aunque un margen ínfimo lo privó de avanzar hasta la última instancia de la sesión clasificatoria, en una tanda marcada además por imprecisiones operativas desde el control de la competencia.

El desarrollo de la prueba estuvo condicionado desde sus minutos iniciales por inconvenientes técnicos y humanos en la fiscalización. Un fallo de sincronización en los sistemas de pista impidió que el modo de adelantamiento estuviera disponible de manera regular tras una bandera roja decretada en la primera manga. La propia Federación Internacional del Automóvil reconoció posteriormente que la falla afectó de forma dispar el ritmo de las unidades según el momento exacto en el que cada piloto transitaba el trazado, un factor que alteró el equilibrio habitual de la parrilla en el inicio de la actividad.

Una progresión constante con sabor agridulce

Con el correr de los minutos y ya instalados en la segunda tanda eliminatoria, el corredor de la escudería Alpine calibró el andar de su monoplaza para registrar un tiempo competitivo de 1:33.249. Sin embargo, el esfuerzo no bastó para superar el corte definitivo. Su compañero de garaje, el francés Pierre Gasly, logró exprimir al límite las prestaciones del vehículo en su giro final para detener el cronómetro en 1:33.155, relegando al pilarense por apenas 0,094 segundos y adueñándose del último boleto disponible hacia la definición por la pole position de la competencia corta.

"Fue una pena quedar tan cerca, el auto respondió bien en las tandas decisivas y pudimos limar las diferencias que arrastrábamos en los ensayos libres, pero en estos niveles mínimos detalles definen quién avanza y quién se queda afuera", señaló el piloto argentino ante los micrófonos de la transmisión oficial tras descender de su unidad.

En la parte alta del clasificador, la disputa por la posición de privilegio mantuvo la tensión hasta la bandera a cuadros. Max Verstappen se alzó con el mejor tiempo a bordo de su Red Bull al marcar 1:31.156, aventajando por escasas milésimas a George Russell y a Charles Leclerc. No obstante, la atención posterior se trasladó a los escritorios de los comisarios deportivos, quienes anunciaron una investigación sobre el piloto neerlandés por una presunta infracción bajo régimen de bandera amarilla durante la fase inicial, situación que podría modificar el ordenamiento definitivo de salida para las primeras filas de la competencia.