Moverse en vehículo particular por las principales rutas de la provincia de Buenos Aires vuelve a demandar un esfuerzo financiero considerable a partir de la oficialización de una nueva suba en las trazas viales concesionadas. El Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos estableció una actualización tarifaria que impacta de lleno en el corredor que conecta a la región capital con la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, así como en las rutas que conducen hacia los principales destinos de la Costa Atlántica, modificando los esquemas de costos tanto para trabajadores pendulares como para transportistas y turistas.
La medida que rige en la Autopista Buenos Aires - La Plata se tradujo en un incremento promedio del 8,3% autorizado a través de la normativa correspondiente para la empresa estatal AUBASA. De esta manera, los conductores de automóviles particulares de categoría 1 deben afrontar nuevas cifras al pasar por las estaciones de peaje, diferenciadas según el sentido de circulación y la franja horaria. En el emblemático peaje de Hudson, sentido hacia CABA, la tarifa trepa hasta los 5.200 pesos durante las horas no pico, mientras que en los momentos de mayor congestión vehicular, definidos entre las siete y las diez de la mañana de los días hábiles, el valor asciende hasta los 6.600 pesos. En sentido inverso, hacia La Plata, cruzar por Dock Sud o Hudson demanda 2.600 pesos en horario habitual y alcanza los 3.300 pesos en la llamada hora pico vespertina. Por su parte, el paso por el peaje de Villa Elisa se ubica en 1.400 pesos fuera de los horarios de mayor caudal y llega a 1.700 pesos en los momentos pico, al tiempo que las bajadas correspondientes a Quilmes, Berazategui y Bernal se fijaron en 1.900 pesos.
Un esquema atado a fórmulas polinómicas y costos de mantenimiento
Este reacomodamiento en las tarifas viales no surge de manera aislada, sino que responde a la aplicación del Coeficiente de Variación Tarifaria estipulado en los contratos de concesión vigentes. Dicha fórmula polinómica combina variables oficiales elaboradas por el Instituto Nacional de Estadística y Censos, ponderando en un cincuenta y cinco por ciento la evolución de los salarios, en un veinticinco por ciento los precios internos al por mayor y en el veinte por ciento restante el índice general de precios al consumidor. Desde la administración provincial argumentan que estos ingresos resultan imprescindibles para sostener las tareas operativas, el mantenimiento preventivo y las obras de repavimentación que se ejecutan a lo largo de los más de 1.200 kilómetros que componen la red bajo órbita estatal.
El impacto económico se profundiza al considerar el corredor atlántico, donde el incremento autorizado alcanzó el 8,8% para las Rutas 2 y 11 mediante el esquema del Sistema Vial Integrado del Atlántico, además de ajustes en la Ruta 6. Con estos valores, circular por las estaciones de peaje de Samborombón y Maipú en la Autovía 2, o en La Huella sobre la Ruta 11, implica abonar 8.600 pesos por cada tramo para los vehículos particulares, monto que se reduce levemente a 8.507 pesos para quienes utilizan el sistema de telepeaje automático. Asimismo, pasar por General Madariaga cuesta 3.600 pesos y en Mar Chiquita la tarifa se elevó a 4.000 pesos, mientras que la Ruta 6 en los sectores de San Vicente y Las Heras registra un valor de 2.276 pesos. De este modo, un automovilista que proyecte un viaje completo desde la región metropolitana hasta Mar del Plata debe calcular un desembolso superior a los 22.000 pesos únicamente en concepto de peajes por cada sentido de circulación, configurando un escenario donde el costo del traslado por carretera condiciona fuertemente la planificación de los desplazamientos cotidianos y recreativos en territorio bonaerense.




