El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dio a conocer este martes el registro oficial del Índice de Precios al Consumidor (IPC), confirmando que la inflación correspondiente al mes de septiembre se ubicó en el 1,9%. Con este guarismo, el acumulado de los primeros nueve meses del año alcanzó el 23,6%, al tiempo que la variación interanual se posicionó en el 33,4%, marcando una dinámica de desaceleración gradual respecto a los registros más elevados del periodo previo, pero evidenciando persistencias en determinados sectores de la economía doméstica.
El dato difundido por el organismo estadístico representó una suba de 0,2 puntos porcentuales en la comparación mensual, ya que en agosto el indicador había marcado un 1,7%. De esta forma, el índice retomó una senda levemente ascendente tras haber tocado el 2,1% en julio y el 1,9% en junio. Al desagregar el comportamiento de la canasta, se observa una divergencia marcada entre el comportamiento de los bienes, que aumentaron un 1,7%, y los servicios, que treparon hasta el 2,4%, traccionados por las actualizaciones tarifarias y de regulados.
Los rubros que más subieron y el impacto en los bolsillos
Dentro del desglose por divisiones, el segmento que experimentó la mayor presión inflacionaria fue Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, con un incremento del 3,1%. Esta suba estuvo estrechamente vinculada a la readecuación de tarifas en servicios públicos esenciales. Muy cerca se ubicó Educación, con el 3%; seguido por Comunicación, que registró un 2,5%; y Salud, con un avance del 2,4% en todo el territorio nacional.
Por su parte, el rubro de Alimentos y bebidas no alcohólicas, uno de los de mayor sensibilidad social y peso en los sectores de menores ingresos, avanzó un 2%, perforando el promedio general del índice. Esta división concentró el impacto más fuerte en la variación mensual de la mayoría de las regiones del país, con la excepción del Gran Buenos Aires, donde el mayor peso recayó sobre los gastos de vivienda y servicios. Dentro de este segmento alimenticio, las verduras, tubérculos y legumbres mostraron saltos pronunciados como el tomate redondo y la cebolla, mientras que otros productos de consumo masivo como la papa y la lechuga experimentaron bajas estacionales.
En el extremo opuesto, los menores aumentos del periodo se registraron en Restaurantes y hoteles, con un 1,1%; Bebidas alcohólicas y tabaco, junto a Prendas de vestir y calzado, ambas con un 1,4%; y Transporte, que se contuvo en el 1,5%. Con estos números sobre la mesa, la dinámica económica continúa su curso hacia el último trimestre del año, condicional a la evolución de las paritarias, la estabilidad cambiaria y la inercia de los precios regulados en las principales regiones urbanas del país.




