El sistema logístico destinado a potenciar las exportaciones hidrocarburíferas desde la cuenca neuquina experimentó un avance sustancial con la recepción de los equipos navales provenientes de Medio Oriente en el puerto rionegrino de San Antonio Este. Estos componentes resultan indispensables para configurar la infraestructura de exportación en aguas abiertas asociada al proyecto VMOS, una iniciativa diseñada para descomprimir los canales de transporte terrestres y abrir una vía directa hacia el comercio internacional de gran escala.

Las estructuras corresponden al modelo conocido técnicamente como CALM, un sistema de amarre y carga flotante ampliamente adoptado en la industria petrolera global para operar en mar abierto sin requerir muelles rígidos. Su disposición final frente a las costas de Punta Colorada incluirá un fondeo mediante múltiples anclas de alta resistencia y una conexión submarina mediante cañerías flexibles orientadas a vincular la red de ductos con los puntos de transferencia en altamar.

Un salto tecnológico para recibir a los mayores buques tanque

La arquitectura del proyecto contempla no solo la recepción del crudo mediante los ductos principales, sino también la incorporación de estructuras submarinas de empalme conocidas como PLEM. Esta ingeniería posibilitará la operación de embarcaciones de la categoría VLCC, capaces de transportar hasta dos millones de barriles por trayecto, lo que incidirá directamente en una reducción de los costos logísticos por unidad exportada y en una optimización de los tiempos de despacho hacia los centros de consumo globales.

“Las monoboyas son un componente estratégico de la infraestructura de exportación de VMOS, marcando un nuevo paso en la construcción de una solución logística de escala internacional”, indicaron desde la compañía a cargo de la operación.

El impacto macroeconómico de esta obra se inscribe en la necesidad urgente de monetizar los recursos no convencionales acumulados en la formación neuquina. Durante los últimos años, la capacidad de transporte terrestre operó al límite de su saturación, lo que frenó parcialmente el potencial de expansión de las compañías productoras. Con la habilitación progresiva de nuevos ductos troncales hacia el Atlántico y la consolidación de esta terminal marítima en la Patagonia norte, el sector energético se prepara para multiplicar sus saldos exportadores y consolidar un flujo sostenido de divisas para la economía nacional.