El Gobierno nacional dio luz verde al proceso licitatorio para concretar una de las obras de infraestructura naval más relevantes de las últimas décadas en el extremo sur del país. A través de la Resolución 704/2026, el Ministerio de Defensa formalizó el llamado para la construcción del muelle militar en la Base Naval Integrada Ushuaia, un proyecto que contempla un presupuesto oficial de 189.321.118.168 pesos y un plazo de ejecución estimado en tres años.

La medida, rubricada por el ministro Carlos Alberto Presti y publicada en el Boletín Oficial, detalla que la iniciativa no se limita únicamente a la estructura portuaria principal, sino que incluye trabajos de infraestructura complementaria y la adquisición de maquinaria especializada. Todo el complejo se emplazará en la punta oriental de la península fueguina, un punto geográfico clave para la proyección logística hacia el continente blanco y el control de las rutas marítimas australes.

Un proyecto de largo aliento para la logística antártica y austral

Desde la cartera castrense señalaron que la materialización de este polo logístico responde a la necesidad histórica de dotar a la Armada Argentina de instalaciones acordes para el despliegue de unidades de superficie y el soporte a las campañas antárticas. El esquema administrativo adoptado para el concurso contempla una licitación de etapa única tramitada a través del sistema electrónico CONTRAT.AR, combinando modalidades de contratación por unidad de medida y ajuste alzado para garantizar la transparencia y el seguimiento financiero de la obra.

La Unidad Operativa de Contrataciones de la Armada asumió la responsabilidad de organizar la convocatoria, fijar el cronograma de apertura de ofertas y difundir los pliegos técnicos y planos aprobados por la normativa oficial.

En el plano operativo, la Dirección General del Material de la fuerza naval ejercerá la dirección general de los trabajos, mientras que la Jefatura de Infraestructura se encargará de la fiscalización técnica en el terreno. Por su parte, la firma del futuro contrato quedó delegada en la jefatura del Estado Mayor General de la Armada, aunque la potestad de adjudicación final se mantendrá bajo la órbita exclusiva del Ministerio de Defensa. Con los pliegos ya en marcha, las autoridades estiman que las próximas semanas concentrarán el interés de las principales empresas constructoras del país ante una de las licitaciones públicas de mayor envergadura presupuestaria del actual período fiscal.