El proyecto urbanístico más ambicioso de los últimos años para reordenar el transporte de media y larga distancia en la región dio un paso decisivo tras la habilitación formal emitida por el Estado nacional. La medida comprende la cesión de un predio estratégico de casi 2,4 hectáreas ubicado junto a la estación ferroviaria, un espacio que históricamente ha estado subutilizado y que ahora se encamina a transformarse en un nodo multimodal de transferencia de pasajeros que unificará micros y trenes.

La resolución conjunta firmada por las autoridades de la Agencia de Administración de Bienes del Estado habilita a la Comuna a utilizar una superficie superior a los 23.000 metros cuadrados, delimitada por la calle 115 y diagonal 80. Este esquema se instrumentó bajo la modalidad de un permiso de uso con compromiso de compra, lo que habilita la planificación técnica y financiera de una obra largamente esperada por vecinos y comerciantes del centro platense.

Las claves del proyecto y el futuro de la zona norte

La iniciativa contempla levantar una estructura cubierta de unos 7.000 metros cuadrados que funcionará en sintonía con las vías del ferrocarril Roca. Para solventar los costos de construcción, el municipio proyecta la venta del predio actual de 4 y 41, un sector residencial que durante décadas soportó el ingreso y egreso cotidiano de unidades de gran porte con el consecuente impacto ambiental y vial.

  • Ubicación estratégica: El nuevo complejo se emplazará junto a las vías del tren, facilitando la combinación directa con el servicio eléctrico hacia la Ciudad de Buenos Aires.
  • Descongestión vehicular: Se eliminará el paso constante de micros de larga distancia por el microcentro, reduciendo la congestión en arterias neurálgicas.
  • Financiamiento cruzado: La obra se solventará mediante la subasta y posterior desarrollo inmobiliario del predio histórico ubicado entre las calles 4, 41 y 42.
  • Condicionamientos operativos: El plan exige a la administración local reubicar dependencias ferroviarias activas y resolver situaciones dominiales preexistentes en el terreno.

Si bien la tramitación administrativa comenzó a gestarse formalmente hace más de dos años y debió sortear rigurosas evaluaciones técnicas por parte de los organismos ferroviarios nacionales, el horizonte de obra aún demanda resolver la adquisición definitiva de las tierras y el traslado de instalaciones operativas como talleres y surtidores de combustible hacia la vecina localidad de Tolosa. Con este panorama, la fisonomía urbana de la capital provincial se prepara para un cambio estructural profundo en materia de movilidad.