La paciencia de los vecinos y conductores que circulan a diario por el oeste platense llegó a un punto límite frente a la persistencia de una falla estructural que afecta a uno de los nudos viales más transitados de la región. El hundimiento del pavimento en la rotonda de Diagonal 74 y avenida 131 volvió a hacerse evidente tras ceder nuevamente el material colocado en las últimas semanas, un escenario que se repite de manera sistemática y genera serios riesgos para la circulación vehicular en el acceso al Cementerio Municipal.
El problema no solo genera demoras y maniobras peligrosas para esquivar el sector afectado, sino que también pone bajo la lupa la durabilidad y la calidad de las tareas de mantenimiento que se ejecutan en la zona. Quienes residen en las inmediaciones aseguran que las cuadrillas viales regresan de manera periódica al mismo punto para aplicar soluciones temporales que no resisten el paso de los vehículos de gran porte, un flujo constante compuesto por colectivos y camiones que utilizan este corredor para salir y entrar del casco urbano.
Una falla estructural bajo la calzada
El origen de los recurrentes hundimientos se remonta a una obra subterránea de canalización hídrica que atraviesa todo el sector, conectando diferentes puntos estratégicos de la infraestructura pluvial. Sin embargo, la posterior repavimentación y el sellado de la superficie no logran estabilizar el suelo, provocando que la calzada colapse cada vez que el tránsito pesado ejerce presión sobre el tramo intervenido.
La frustración vecinal se concentra en la falta de una obra de hormigón armado que soporte las exigencias del tráfico actual en lugar de carpetas asfálticas delgadas que ceden al poco tiempo. Al respecto, uno de los frentistas afectados durante un relevamiento en el lugar expresó su malestar:
Es la segunda o tercera vez que vienen a hacerlo, aunque algunos vecinos contabilizan hasta seis intervenciones. Lo hacen mal, con materiales de mala calidad y parches que no duran nada; terminan poniendo conos en vez de solucionar el problema de fondo.
La situación de deterioro abarca prácticamente todo el ancho de la calzada en el sector más próximo a la rotonda, obligando a los conductores a reducir prácticamente a cero la velocidad para evitar daños severos en el tren delantero de los vehículos. Desde el sector comercial y residencial advierten que este panorama se replica en otros tramos del trazado hídrico, donde los arreglos provisorios se acumulan sin ofrecer una respuesta definitiva a un problema que pone en riesgo la seguridad vial de miles de platenses todos los días.




