La tranquilidad del oeste platense quedó alterada tras una serie de asaltos que afectaron de manera directa a cuatro locales ubicados en un radio de pocas cuadras sobre la avenida 520. La reiteración de los episodios en menos de siete días encendió las alarmas entre los frentistas y comerciantes, quienes denuncian que la zona se convirtió en tierra de nadie ante la escasez de operativos de prevención y patrullaje en los horarios más críticos.
El caso más reciente ocurrió en una heladería situada en la avenida 520 entre 139 y 140, donde las cámaras de seguridad captaron el accionar de los asaltantes. En las imágenes se observa cómo los intrusos forzaron y doblaron la persiana metálica para ganar acceso al interior del salón de ventas, de donde sustrajeron elementos de valor y la recaudación antes de escapar con total impunidad por las calles del barrio.
Las claves de la medida y el mapa del delito
La secuencia delictiva no constituye un hecho aislado. En el transcurso de la misma semana, los delincuentes atacaron una verdulería en la esquina de 139 y 520, una carnicería emplazada en la misma avenida entre 138 bis y 139, y una panadería ubicada en el cruce con la calle 140. Los registros fílmicos muestran distintas modalidades operativas, aunque persiste la constante del daño material a las estructuras de ingreso para forzar los accesos nocturnos.
- Corredor comercial vulnerable: La avenida 520 concentra el polo económico de La Granja, pero registra antecedentes graves, como el asalto a otra carnicería en septiembre pasado donde rompieron cristales de blindex.
- Daños estructurales: Los robos generan pérdidas económicas doblemente gravosas para los dueños, debido a la sustracción de dinero y mercadería sumada a la rotura de persianas y aberturas.
- Reclamo vecinal: Las familias y comerciantes exigen reuniones urgentes con autoridades de seguridad y la instalación de puestos de control fijos sobre el corredor.
- Investigación en curso: Las grabaciones de las cámaras particulares se transformaron en la única evidencia disponible para intentar dar con los autores de la serie de entraderas.
Mientras avanzan las actuaciones judiciales con el análisis de los videos recolectados en los distintos comercios afectados, los vecinos insisten en que las respuestas oficiales llegan tarde y advierten que continuarán con las protestas públicas si no logran una respuesta concreta para frenar la escalada delictiva en el barrio.




