La tranquilidad de la madrugada en la zona norte platense volvió a quebrarse de la manera más violenta cuando un matrimonio de jubilados fue despertado en su propia habitación por tres delincuentes encapuchados que portaban armas de fuego. El episodio delictivo se extendió durante más de sesenta minutos de tensión ininterrumpida dentro de una finca situada sobre la calle 508 entre 16 y 17, un sector residencial que se encuentra a escasas cuadras del tradicional Hospital San Roque de Gonnet y de los límites con el predio recreativo de la República de los Niños. Los asaltantes demostraron un evidente conocimiento de la dinámica del lugar tras vulnerar las defensas perimetrales y sorprender a las víctimas en pleno descanso.

El ataque se concretó cerca de las cuatro de la mañana, momento en el cual los malvivientes forzaron una reja de seguridad trasera y lograron destrabar el cerramiento de aluminio de una ventana para ganar el interior de la propiedad. Una vez dentro de la vivienda, se dirigieron directamente al dormitorio principal para someter a los adultos mayores bajo amenazas constantes. Mientras uno de los integrantes de la banda custodiaba a punta de pistola a la pareja en el sector de la cocina, los otros dos sujetos recorrieron cada una de las habitaciones revolviendo cajones, placares y mobiliario en busca de elementos de valor. Durante la hora que duró el saqueo, los ladrones se apoderaron de los ahorros en efectivo que los damnificados guardaban para cubrir sus gastos corrientes y medicamentos, además de dos alianzas de oro, piezas de joyería tradicional y una caja completa con herramientas de mano.

La modalidad delictiva digital y el reclamo vecinal

El raid delictivo sumó una faceta vinculada a la tecnología cuando los asaltantes se apoderaron del teléfono celular del matrimonio. Con el dispositivo en su poder, los encapuchados accedieron a las aplicaciones financieras instaladas en el aparato y concretaron transferencias inmediatas de fondos correspondientes a los haberes jubilatorios de las víctimas, ampliando el perjuicio económico más allá del botín físico. Antes de abandonar el domicilio por la puerta trasera utilizando las llaves que hallaron en el lugar, los agresores profirieron severas amenazas contra el matrimonio para evitar que dieran aviso inmediato a las fuerzas de seguridad o solicitaran asistencia a los vecinos.

Tras la huida de la banda, las víctimas lograron pedir auxilio y formalizaron la denuncia en la Comisaría Decimotercera de Gonnet, dependencia que instruye las primeras actuaciones bajo la carátula preventiva de robo agravado por su comisión en poblado y en banda. La investigación quedó formalmente a disposición de la Unidad Funcional de Instrucción en turno del Departamento Judicial de La Plata, cuyos sabuesos comenzaron a recopilar registros fílmicos provenientes de cámaras de seguridad instaladas tanto en domicilios particulares como en corredores públicos de la zona para intentar reconstruir la ruta de escape de los sospechosos. En paralelo, el violento suceso reavivó el malestar generalizado entre los frentistas de Gonnet, quienes vienen multiplicando los reclamos formales y las advertencias ante la reiteración de escruches, entraderas y robos nocturnos que afectan la cotidianeidad de los barrios residenciales del norte platense.