La tranquilidad de una zona residencial de la periferia platense se quebró de manera abrupta durante una sola madrugada, cuando un grupo comando conformado por al menos cinco delincuentes concretó una serie de entraderas que dejó como saldo cuatro propiedades saqueadas y un botín compuesto principalmente por vehículos de alta gama y rodados de uso cotidiano. Los hechos se concentraron en el complejo Fincas Altos del Plata, un sector de Barrio Aeropuerto que viene manifestando un profundo malestar debido al incremento sostenido de hechos delictivos durante los últimos meses.
De acuerdo con el testimonio brindado por los propios damnificados ante las autoridades policiales, la secuencia delictiva abarcó distintas cuadras comprendidas en las inmediaciones de las calles 600 y 17, 600 y 20 bis, y 600 y 21. Aprovechando la oscuridad y la escasa circulación vehicular propia de las horas nocturnas, los intrusos violentaron los accesos a los domicilios particulares para apoderarse de cuatro motocicletas y dos bicicletas. El nivel de organización evidenciado por la banda sugiere tareas previos de inteligencia, dado que los ladrones fueron directamente en busca de los rodados estacionados en el interior de los garajes y patios delanteros.
Un golpe al esfuerzo familiar en medio de la crisis económica
El impacto económico y anímico para las familias afectadas resulta considerable si se tiene en cuenta el perfil de los bienes sustraídos. Entre las unidades robadas figuran una motocicleta Corven Triax 150, una Motomel 110, una Suzuki 125 y un vehículo de estilo enduro de 300 centímetros cúbicos, además de dos bicicletas Fire Bird rodado 29 diseñadas para hombre. El elemento que mayor indignación provocó entre los vecinos radica en que tres de las motocicletas se encontraban patentadas como cero kilómetro y habían sido adquiridas mediante un enorme esfuerzo financiero apenas dos meses atrás, transformándose en la herramienta principal de movilidad para concurrir a los respectivos puestos laborales.
A partir del análisis de las cámaras de seguridad particulares y de los testimonios recolectados en el vecindario, trascendió que los sospechosos habrían emprendido la huida en dirección al sector conocido como el puente de hierro, ubicado en la intersección de las calles 27 y 90. Esta pista geográfica ya se encuentra en poder de los investigadores policiales con el propósito de reconstruir el trayecto exacto del escape y dar con el paradero de los rodados, los cuales suelen ser desguazados para la venta ilegal de autopartes o comercializados rápidamente en el mercado negro de la región.
Las denuncias formales ya fueron radicadas en la comisaría correspondiente a la jurisdicción de Barrio Aeropuerto, donde se instruyen actuaciones caratuladas preventivamente como robo agravado en poblado y en banda. Mientras las familias aguardan avances concretos en la pesquisa que permitan recuperar los vehículos, el malestar acumulado derivó en reclamos formales dirigidos a las autoridades comunales y provinciales para exigir un refuerzo urgente en el patrullaje preventivo, advirtiendo que la modalidad delictiva amenaza con repetirse de no mediar una presencia policial sostenida en las arterias internas del vecindario.




