La tranquilidad de un sector residencial del oeste platense se vio interrumpida de manera drástica cuando un llamado de alerta al sistema de emergencias activó un operativo cerrojo que terminó con la detención de uno de los presuntos autores de una entradera. El hecho tuvo como víctima a una mujer de 80 años que se encontraba en el interior de su vivienda, un domicilio ubicado en la zona de San Carlos, cuando la tranquilidad de la jornada nocturna se quebró por el sonido de vidrios rotos y pisadas furtivas en el terreno.
De acuerdo con los datos recabados por las fuerzas de seguridad, al menos tres sujetos concretaron el ingreso al inmueble mediante la modalidad de escalamiento. Tras vulnerar el perímetro, violentaron una abertura vidriada para irrumpir en el domicilio, donde sorprendieron a la propietaria y le exigieron la entrega de dinero en efectivo bajo amenazas constantes. La rapidez con la que los vecinos advirtieron movimientos extraños y la posterior comunicación con la central operativa permitieron mitigar el impacto del asalto antes de que la situación escalara hacia consecuencias aún más graves para la integridad física de la residente.
Una persecución que terminó con un sospechoso herido y un arma secuestrada
El arribo de los móviles pertenecientes al Comando de Patrullas Norte alteró los planes de huida de los malvivientes, quienes alcanzaron a abordar un vehículo para escapar del lugar a toda velocidad. Los efectivos policiales iniciaron un seguimiento táctico por las calles del barrio que culminó cuando el rodado en movimiento frenó su marcha de manera abrupta y uno de los ocupantes intentó continuar la fuga a pie. El sospechoso fue interceptado a pocos metros tras una breve persecución y debió ser trasladado bajo custodia policial al Hospital Interzonal General de Agudos para recibir asistencia médica, debido a las lesiones sufridas al arrojarse del automóvil en marcha.
Durante la requisa posterior realizada en el marco del procedimiento, los uniformados constataron que el individuo aprehendido acumulaba un pedido de captura activo emitido por la justicia en el marco de otra causa caratulada como robo calificado. Asimismo, los agentes incautaron una escopeta sin marca visible que formaba parte del arsenal utilizado por la banda para intimidar a sus víctimas. La investigación quedó bajo la órbita de la Unidad Funcional de Instrucción en turno, a cargo del fiscal Mariano Moyano, quien dispuso la formación inmediata de actuaciones por el delito de robo agravado en poblado y en banda, por escalamiento y efracción, en grado de tentativa, mientras continúan las diligencias para dar con el paradero de los restantes prófugos que lograron escapar con rumbo incierto.




