El Juzgado de Garantías N° 1 dispuso la libertad de Rodrigo Sebastián Pacheco Páez, el único imputado por el homicidio del conductor de la aplicación Uber, Alberto Rodríguez, ocurrido en la madrugada del pasado 1 de agosto. La medida se tomó luego de que el magistrado interviniente considerara que las pruebas presentadas por la fiscalía resultaban insuficientes y presentaban contradicciones significativas respecto a la presencia del joven en la escena del crimen.
Durante la audiencia en los tribunales locales, la defensa particular del acusado presentó una serie de elementos técnicos y testimoniales que lograron desmontar la hipótesis inicial del Ministerio Público Fiscal. Entre los puntos clave de la estrategia jurídica se destacó un informe emitido por una empresa de telefonía celular, el cual ubicaba el aparato del imputado a casi siete kilómetros de distancia del lugar donde fue hallado el cuerpo sin vida de la víctima.
Las contradicciones en la causa y el cuestionamiento a los testigos
El juez fundamentó su resolución en la fragilidad del plexo probatorio que sostenía la acusación. Según consta en el fallo judicial, la imputación se apoyaba fundamentalmente en el testimonio de un testigo de referencia cuya imparcialidad fue severamente cuestionada por la defensa debido a un encono manifiesto preexistente con el grupo familiar del acusado.
Dichos elementos de cargo tornan plausible y verosímil la versión alternativa de la defensa y prevalecen ante el muy escaso y endeble plexo probatorio de la acusación, integrado por la sindicación de un testigo de referencia, cuya imparcialidad está en duda.
Asimismo, los peritajes sobre los registros fílmicos de cámaras de seguridad privadas y públicas no lograron arrojar certezas debido a la baja calidad de las imágenes, lo que impedía una identificación fehaciente de los agresores. Los investigadores habían llegado hasta Pacheco Páez a partir de una serie de indicios recolectados tras el hallazgo del Chevrolet Classic gris que utilizaba la víctima, el cual apareció incendiado días después del ataque mortal.
El expediente detalla que el cuerpo de Alberto Rodríguez, de 67 años, fue encontrado en las inmediaciones de las calles Remedios de Escalada y Quintana con múltiples traumatismos en el rostro y las manos, además de una herida de arma de fuego en la pierna izquierda. El análisis balístico y la autopsia confirmaron la violencia extrema con la que actuaron los atacantes en las primeras horas de aquella madrugada. Pese a esta resolución que devuelve la libertad al imputado por falta de mérito, la investigación judicial continúa abierta para dar con los verdaderos autores materiales del homicidio que conmocionó a los trabajadores de aplicaciones de transporte.




