El proceso judicial que investiga el homicidio de la abogada Verónica Dessio llega a su momento culminante este miércoles con la exposición de los alegatos por parte de la fiscalía, los particulares damnificados y las defensas. El debate oral, que se desarrolla ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N°2 de La Plata, transita sus horas decisivas luego de una extensa etapa probatoria en la que se ventilaron comunicaciones telefónicas, registros fílmicos y una veintena de testimonios que intentaron reconstruir el entramado detrás del crimen cometido el 23 de diciembre de 2020 en una finca de Parque Sicardi.
Los imputados en la causa son Ivana Mapis, señalada por los acusadores como la presunta instigadora del homicidio, y Antonio Alves, sindicado como el ejecutor material. Ambos afrontan cargos por el delito de homicidio calificado por precio o remuneración, una calificación legal que contempla exclusivamente la pena de prisión perpetua. Durante las audiencias ante los jueces Claudio Bernard, Silvia Hoerr y Analía Carrillo, los acusados optaron por no declarar al concluir la etapa de producción de pruebas.
Las pruebas clave y las tensiones del debate
A lo largo de las semanas de debate, el bloque acusatorio centró gran parte de su estrategia en la reconstrucción del vínculo entre Mapis y Alves, además del análisis minucioso de dispositivos tecnológicos. Especialistas de la Policía Judicial de la Procuración General expusieron detalles sobre el uso de líneas telefónicas paralelas y aparatos registrados bajo identidades falsas o nombres apócrifos como "Rosana", desde los cuales los investigadores presumen que se coordinó el ataque. Asimismo, surgieron elementos vinculados al secuestro de un ciclomotor y capturas de cámaras de seguridad que ubicarían a Alves en las inmediaciones de la vivienda de la víctima portando elementos sospechosos.
Uno de los momentos de mayor tensión institucional se produjo durante la declaración de un testigo clave, yerno del presunto ejecutor, quien se había presentado voluntariamente ante la policía en la etapa de instrucción pero que, al declarar en el juicio, modificó radicalmente su versión y denunció presiones por parte de efectivos de seguridad. Dicha contradicción derivó en cruces formales entre las partes respecto a la validez de los testimonios obtenidos en la etapa penal preparatoria.
Por su parte, la defensa de Mapis intentó contrarrestar la hipótesis fiscal mediante la presentación de testigos de concepto que describieron a la acusada como una persona alejada del perfil violento que se le endilga, al tiempo que apuntaron contra dinámicas de manipulación en el entorno íntimo previo al asesinato. En la misma línea, la representación legal de Alves cuestionó la cadena de custodia de diversos elementos probatorios incorporados al expediente.
Con los alegatos programados para la jornada de este miércoles, las partes sintetizarán sus posturas frente al estrado. El fiscal Martín Chiorazzi, junto a los representantes de la familia de la víctima y de la querella particular, fundamentarán los pedidos de condena, mientras que las defensas técnicas buscarán el descreimiento de la hipótesis principal. Finalizada esta etapa, el tribunal quedará en condiciones de fijar fecha para la lectura del veredicto que definirá la responsabilidad penal de los dos imputados.




