La justicia platense dictó la condena a prisión perpetua para Ignacio Bertolotti, hallado culpable del parricidio de su padre, Guillermo Marcelo Bertolotti, y del intento de homicidio de su madre, Nancy Santoro, en un violento episodio registrado el 1 de marzo de 2020 en una vivienda del barrio La Loma. La decisión fue adoptada por el juez técnico Hernán Decastelli, integrante del Tribunal Oral Criminal I de La Plata, quien respaldó de este modo el requerimiento formulado por el fiscal de juicio Jorge Paolini durante la audiencia de cesura.
El proceso judicial transitó por las etapas de debate oral ante un jurado popular que determinó la responsabilidad penal del acusado. Durante la instancia de discusión de la pena, los defensores particulares Ezequiel Olgiatti y Walter Gisande intentaron introducir un planteo orientado a que se contemplaran circunstancias extraordinarias de atenuación, una figura prevista en la normativa penal para apartarse de la condena perpetua. Sin embargo, la fiscalía formuló una férrea oposición bajo el argumento de que esa alternativa procesal no había sido oportunamente incorporada durante las instrucciones iniciales impartidas a los ciudadanos que integraron el jurado.
Las claves del fallo y el debate procesal
El desarrollo de la sentencia dejó en evidencia la importancia de las reglas procedimentales en los juicios por jurados en la provincia de Buenos Aires, donde cada etapa y cada instrucción técnica marcan el rumbo de las posibles respuestas punitivas. Los puntos centrales del caso comprenden:
- Veredicto popular: Un jurado ciudadano declaró culpable a Bertolotti tras evaluar los peritajes balísticos, las pruebas de dermotest y los testimonios reunidos durante la investigación del hecho ocurrido en calle 29 entre 41 y 42.
- Rechazo de atenuantes: El juez técnico convalidó la postura del Ministerio Público Fiscal al sostener que no correspondía tratar circunstancias atenuantes o agravantes por tratarse de una pena única e indivisible como la prisión perpetua.
- Estrategia de la defensa: Los letrados particulares habían centrado parte de su argumentación en el estado de salud mental del acusado, buscando probar una supuesta inimputabilidad que finalmente fue desestimada por los peritajes psiquiátricos presentados en el debate.
Con la lectura de la sentencia de primera instancia, el proceso oral concluye su etapa de juzgamiento principal, aunque la defensa conserva la posibilidad de interponer recursos ordinarios ante el Tribunal de Casación Penal bonaerense para cuestionar tanto la validez del debate como la aplicación de la pena máxima.




