Se cumplen cuatro años de la muerte de César “Lolo” Regueiro, el hincha y socio de Gimnasia y Esgrima La Plata que falleció tras descompensarse durante la brutal represión policial en las inmediaciones del estadio del Bosque. A cuatro décadas y media de aquel trágico operativo que paralizó al fútbol argentino, el expediente judicial sigue sin fecha de debate oral, atravesado por discusiones sobre competencias jurisdiccionales, modificaciones en la calificación de las responsabilidades y un reciente recambio en la representación legal de la familia.
La noche del 6 de octubre de 2022 quedó grabada a fuego en la memoria colectiva platense. El vallado desmedido, las corridas, el uso indiscriminado de gases lacrimógenos y la saturación del aire en la zona de calles 60 y 118 derivaron en un caos absoluto que obligó a suspender el encuentro entre el Lobo y Boca Juniors. Regueiro, de 57 años, sufrió una descompensación cardíaca en medio de los disturbios y falleció posteriormente en el Hospital San Martín. Desde entonces, la búsqueda de justicia se convirtió en un peregrinaje constante de sus seres queridos por los pasillos de los tribunales platenses.
Un expediente marcado por los cambios de fuero y la incertidumbre procesal
A lo largo de estos años, la instrucción intentó delimitar responsabilidades en la cadena de mandos y en la planificación operativa. La causa llegó a contar con cinco imputados, entre ellos el entonces presidente tripero Gabriel Pellegrino, los efectivos policiales Sebastián Perea y Juan Manuel Gorbarán, el ex titular de la Agencia de Prevención de la Violencia en el Deporte (Aprevide) Eduardo Aparicio, y el oficial Fernando Nahuel Falcón, este último por agresiones contra un camarógrafo. Sin embargo, el panorama se modificó de manera sustancial cuando Aparicio fue sobreseído, una decisión que la viuda de la víctima, Claudia Alejandra Nievas, apeló ante el Tribunal de Casación Penal.
Las tensiones jurisdiccionales también demoraron el avance hacia el debate. Tras disputas entre el Tribunal Oral en lo Criminal N° 5 y el Juzgado Correccional N° 2, la Cámara de Apelaciones y Garantías determinó finalmente que la causa quedara radicada en el fuero Correccional a cargo del juez Diego Tatarsky. La decisión judicial representó un duro golpe para la querella, que insiste en que la gravedad institucional de los hechos amerita ser juzgada por un tribunal criminal.
En medio de este escenario de tiranteces procesales, la causa sumó un nuevo capítulo en los últimos días con el desembarco de los abogados Ignacio Fernández Camillo y Andrés Noetzly como nuevos representantes de Claudia Nievas. Según manifestaron desde el nuevo patrocinio, la familia atravesó largos períodos de desatención legal, enterándose de resoluciones clave a través de los medios de comunicación y no mediante notificaciones formales.
"Nos enteramos de la radicación en el fuero correccional y de aspectos fundamentales de la elevación a juicio por la prensa, lo que demuestra un estado de indefensión prolongado que vamos a retrotraer en los estrados judiciales", señalaron desde el entorno legal de la querella.
Con este nuevo tablero jurídico, los familiares y allegados de Lolo Regueiro volverán a marchar este 6 de octubre hacia la sede de Casación Penal en La Plata. El objetivo principal es doble: lograr que el expediente recupere el fuero criminal y conseguir que se revoque el sobreseimiento de los exfuncionarios políticos involucrados, para que la tragedia del Bosque no quede atrapada en el laberinto de la burocracia judicial.




