La investigación por el violento asalto sufrido por un vecino en su domicilio avanzó de forma definitiva hacia la instancia de debate oral y público, luego de que la Sala III de la Cámara de Apelación y Garantías ratificara el procesamiento y rechazara el pedido de sobreseimiento presentado por la defensa técnica. El expediente judicial detalla una secuencia de extrema tensión registrada durante una tarde noche, cuando la víctima fue abordada por sorpresa en el ingreso a su propiedad y sometida bajo amenazas físicas y verbales.

El suceso investigado ocurrió en las inmediaciones de las calles Solís y Luis Agote, un sector residencial donde el propietario se encontraba en la trotadora de su domicilio. En ese momento, Carlos Alvarado y al menos dos cómplices cuya identidad aún no pudo ser esclarecida interceptaron al hombre, le apuntaron directamente con un arma de fuego y lo obligaron a ingresar al interior de la finca bajo intimidación constante para asegurar el control de la situación.

“Dale viejo dame la plata, no hagas que te peguemos”, le gritaron los asaltantes a la víctima tras derribarla en el suelo, colocarle una frazada sobre la cabeza y maniatarle las manos mediante el uso de un cable.

Con el dueño de casa reducido e imposibilitado de pedir auxilio, los delincuentes recorrieron distintos ambientes del inmueble para seleccionar objetos de valor. Cargaron en el automóvil Renault Kwid perteneciente a la víctima un televisor LED de 50 pulgadas, otros dos aparatos de 43 pulgadas, un dispositivo de grabación digital, una heladera conservadora, un grabador, documentación personal, una pava eléctrica, teléfonos celulares, una mochila y una valija con indumentaria, además de las llaves del domicilio.

La pista satelital y el avance de la pesquisa policial

El operativo de búsqueda posterior comenzó casi de inmediato gracias al sistema de rastreo satelital instalado en el vehículo sustraído. Efectivos del Comando de Patrullas lograron ubicar el rodado en la zona de Benito Lynch al 6100, donde también hallaron la totalidad de los elementos robados. Con la colaboración de vecinos del lugar, los uniformados ingresaron al predio y personal especializado de la DDI levantó rastros dactilares que arrojaron un resultado positivo tras el cotejo en el sistema AFIS, lo que derivó en la posterior detención del sospechoso en la vía pública semanas más tarde.

Durante la revisión de los planteos defensivos, los magistrados intervinientes concluyeron que los argumentos presentados no lograron debilitar el sólido plexo probatorio reunido por la fiscalía. De este modo, quedó firme la calificación legal por robo agravado cometido en poblado y en banda, además del uso de un arma de fuego, dejando el escenario listo para que el Tribunal fije la fecha de inicio del juicio oral.