Con la mira puesta en el próximo calendario electoral y en un escenario de fuerte tensión económica, la Corriente de Pensamiento Bonaerense (COPEBO) concretó un cónclave estratégico en su sede central de La Matanza. El encuentro reunió a cuadros técnicos, referentes distritales y militantes con el propósito central de estructurar un nuevo esquema de trabajo geográfico y territorial que permita consolidar la presencia del espacio en los 135 municipios de la provincia de Buenos Aires, un territorio clave para cualquier pulseada política de alcance federal.

La jornada estuvo marcada por la necesidad de reorganizar las bases frente a la fragmentación opositora y el impacto social de las medidas implementadas por la administración central. En esa línea, la dirigencia puso especial énfasis en la urgencia de convocar a las nuevas generaciones, diagramando para los próximos meses una agenda que incluirá foros de debate, talleres de formación ciudadana y encuentros zonales destinados a revitalizar la participación activa en los barrios.

La apuesta por la territorialidad y el rol de las bases juveniles

La mesa política que condujo el debate estuvo encabezada por el máximo referente del espacio y secretario general del Sindicato de Empleados y Obreros de Comercio de la zona oeste, Julio Rubén Ledesma. Ante un auditorio colmado por referentes sindicales y militantes territoriales, el dirigente trazó los ejes prioritarios de la convocatoria y justificó la necesidad de otorgarle al espacio una estructura jurídica de carácter federal:

“La idea de reunirlos hoy está relacionada con dos o tres objetivos: Primero, analizar los alcances de la extensión territorial de nuestra organización en vías de transformarse en partido nacional. Después, el trabajo organizado para despertar el espíritu militante en los jóvenes, que tendrán garantizada su formación en nuestra organización. Por último, darle un espacio de protagonismo y participación a nuestro espacio, frente al caos que nos propone el gobierno nacional”

Con este movimiento, el sector gremial y político busca posicionarse como una alternativa de contención social ante la caída del poder adquisitivo y el incremento de la desocupación. La estrategia contempla intensificar las recorridas por las distintas secciones electorales bonaerenses durante el primer semestre, con el objetivo de sumar adhesiones y tejer alianzas con otros sectores del peronismo territorial y del sindicalismo opositor que también reclaman una renovación en la conducción de cara a las próximas contienda en las urnas.