La historia grande de la Selección Argentina guarda capítulos memorables que muchas veces se escriben en condiciones extremas y contra todos los pronósticos. Entre los hitos que cimentaron la era dorada liderada por Lionel Scaloni, el triunfo conseguido en los 3.625 metros de altura de La Paz ocupa un lugar central, no sólo por lo que significó en términos estadísticos, sino por el peso específico de sus protagonistas en una tarde que quedó grabada en la memoria colectiva del fútbol nacional.
Aquel recordado encuentro no comenzó de la mejor manera para el combinado albiceleste. El conjunto local se puso en ventaja gracias a un cabezazo letal de Marcelo Martins, una circunstancia que encendió las alarmas y revivió los fantasmas de las dificultades históricas que sufrían los equipos visitantes en territorio boliviano. Sin embargo, la reacción no tardó en llegar: Lautaro Martínez aprovechó una desatención defensiva para estampar la igualdad parcial antes del cierre de la etapa inicial, sentando las bases de lo que sería una remontada épica en el complemento.
La consagración en la altura y el sello albirrojo
El punto de inflexión del partido llegó a falta de pocos minutos para el final, cuando el desarrollo exigía un esfuerzo físico supremo. Una jugada gestada por la jerarquía individual terminó con una asistencia precisa que encontró perfilado al actual delantero de Estudiantes, quien con absoluta serenidad sacó un remate de zurda, cruzado y potente, para sentenciar el 2 a 1 definitivo. Aquel festejo desahogado no sólo rompió una racha adversa de quince años sin festejos argentinos en la capital boliviana, sino que consolidó la confianza de un grupo que meses más tarde alzaría la Copa América en Brasil.
El recorrido del atacante tucumano con la camiseta nacional tuvo estaciones diversas, desde sus primeras convocatorias en divisiones juveniles hasta su consolidación en el plantel mayor bajo la conducción de diferentes cuerpos técnicos. Con intervenciones determinantes en las Eliminatorias Sudamericanas rumbo a Qatar 2022 y partidos amistosos, su nombre quedó firmemente asociado a la transición generacional que revitalizó al combinado nacional en momentos clave de su historia reciente.
Un presente renovado en La Plata
Los caminos del fútbol suelen deparar giros inesperados, marcados muchas veces por lesiones inoportunas que apartaron al delantero de citas mundialistas determinantes, pero el peso específico de su trayectoria continúa intacto. Hoy, su presente futbolístico transcurre en la institución platense, donde aporta su jerarquía internacional y alimenta la ilusión de los hinchas que reconocen en su recorrido el temple necesario para afrontar partidos de máxima exigencia.
Aquel grito sagrado en la cordillera se mantiene vigente como testimonio de una etapa fundacional para la Albiceleste, demostrando que el camino hacia la gloria se construye con actuaciones colectivas y destellos individuales capaces de trascender el tiempo y las camisetas.




