La industria automotriz atraviesa una transformación profunda en el mercado argentino, impulsada por el avance sostenido de las terminales de origen asiático. Lo que hasta hace poco tiempo se trataba de una presencia marginal y de nicho, hoy se consolida como una alternativa firme que captura cerca del diez por ciento de las operaciones totales en el territorio nacional, un salto exponencial si se compara con el dos por ciento que registraban apenas un año atrás.
Este fenómeno comercial se consolidó recientemente en el predio de Costa Salguero, donde firmas como Chery, Changan, GAC, Geely, Dongfeng, BAIC y Great Wall Motor exhibieron sus novedades. La estrategia de desembarco no solo apunta a los modelos ya disponibles en las concesionarias, sino que anticipa una renovación profunda del parque automotor mediante tecnologías híbridas y eléctricas que apuntan a captar a un consumidor cada vez más receptivo a las innovaciones tecnológicas.
La irrupción de la electrificación y el impacto fiscal
El aceleramiento de este proceso responde de manera directa a los cambios regulatorios implementados en el comercio exterior, particularmente el régimen que facilita el ingreso de vehículos electrificados exentos de aranceles de importación. Esta normativa dinamizó un segmento que venía relegado por los altos costos de nacionalización y posicionó a los modelos ecológicos en el centro de la escena comercial con reducciones impositivas sustanciales en su valor final.
«El consumidor argentino comenzó a mirar estas marcas con mayor interés debido a la combinación directa entre un equipamiento tecnológico superior y costos altamente competitivos frente a las terminales tradicionales», señalaron referentes vinculados al sector comercializador.
Los registros oficiales respaldan este viraje en las preferencias del público. Entre enero y julio de este año, los patentamientos de unidades híbridas y eléctricas alcanzaron las 48.320 unidades, lo que representa un incremento interanual del orden del trescientos veintidós por ciento en comparación con el mismo período del año precedente. Con una participación que trepó del cuatro al veintiuno por ciento del mercado total, el sector proyecta la llegada de nuevos desarrollos tecnológicos de cara a los próximos años, consolidando un nuevo paradigma en las calles y rutas del país.




