El mercado financiero nacional transita una etapa de reevaluación de expectativas donde las dudas en torno al escenario político de mediano plazo comienzan a reflejarse con nitidez en las curvas de rendimiento soberanas. La dinámica de los títulos públicos, tanto en dólares como en pesos, evidencia cómo las proyecciones de los inversores hacia el próximo ciclo electoral modifican la exigencia de retornos para extender plazos dentro de la misma estructura de deuda.
La atención de los operadores se concentra de manera particular en el diferencial de tasas entre los papeles que cancelan sus compromisos antes de los comicios y aquellos cuyos vencimientos se estiran más allá del mandato en curso. Las mediciones recientes marcan una leve moderación en las primas requeridas, aunque los niveles de tasas implícitas continúan reflejando una marcada aversión al riesgo político.
Voces del mercado y estrategias de posicionamiento
Desde las mesas de operaciones, la lectura sobre el comportamiento de la deuda argentina combina la prudencia ante los próximos hitos políticos con la identificación de oportunidades tácticas. Maximiliano Tessio, asesor financiero, señaló que los movimientos recientes acompañaron la baja del riesgo país, permitiendo una compresión de las tasas que capturan el riesgo electoral en las curvas soberanas. “Ambos movimientos acompañaron la baja del riesgo país y reflejan una moderación de la prima exigida para atravesar el período electoral, en un contexto de mayor confianza regional tras el resultado de las elecciones en Brasil”, indicó el especialista.
En la misma línea, Pablo Lazzati, CEO de Insider Finance, consideró que el spread entre los instrumentos de corta y mediana duration encontró un techo tras registrar picos elevados durante los meses previos. “Lo que está pagando esa diferencia no es riesgo de crédito puro, sino la incertidumbre electoral de 2027. Es decir, el AO27 cobra antes de las elecciones y el AO28 después”, afirmó al analizar el comportamiento de los bonos en moneda extranjera y su cotización medida a través del contado con liquidación.
Por su parte, Matías Ballestrín, jefe de Inversiones de Banco Piano, remarcó que las cuestiones domésticas vinculadas al calendario político y los datos de actividad condicionaron la paridad de los títulos durante gran parte del período. “En la medida que se vayan morigerando los riesgos eleccionarios la curva soberana Argentina debería aplanar se y los spreads entre legislación deberían ajustar. Todo dependerá del ruido electoral y en menor medida por datos de actividad”, evaluó.
A pesar de las señales de compresión observadas en las últimas ruedas, la diferencia de rendimiento entre los títulos bajo legislación local y aquellos emitidos bajo ley extranjera persiste como un indicador clave de la valoración que realiza el mercado sobre el riesgo jurídico y las condiciones de liquidez. Mientras los analistas evalúan los puntos de entrada óptimos según el perfil de cada inversor, la evolución de las cuentas fiscales y la acumulación de reservas internacionales se perfilan como los factores determinantes para consolidar la tendencia en el corto plazo.




