Un procedimiento de rutina llevado a cabo por efectivos de seguridad en una zona periférica permitió desbaratar una maniobra de ocultamiento de sustancias prohibidas. Una mujer de 32 años fue interceptada en la vía pública mientras transportaba varias dosis de clorhidrato de cocaína en un inusual escondite: el interior de una lámpara de bajo consumo que llevaba entre sus prendas.
El operativo se concretó en la intersección de las calles Azopardo y Yapeyú, en el marco de las tareas de prevención que realiza habitualmente el personal de la comisaría undécima. Al notar actitud evasiva en la transeúnte, los agentes procedieron a realizar una identificación de rutina y una requisa de sus pertenencias personales, hallando el artefacto de iluminación manipulado de manera sospechosa.
Las claves del procedimiento y la causa judicial
Tras el hallazgo del elemento con la sustancia en su interior, se desplegaron los protocolos correspondientes para determinar la naturaleza del material incautado. Las pericias preliminares confirmaron la presunción inicial de los uniformados.
- Intervención policial: Personal de la comisaría undécima interceptó a la sospechosa en Azopardo y Yapeyú, barrio Belgrano.
- Hallazgo singular: La droga estaba fraccionada en 33 envoltorios y acondicionada dentro de una lámpara de bajo consumo.
- Resultado pericial: El test orientativo sobre la sustancia blanquecina arrojó resultado positivo para clorhidrato de cocaína.
- Destino judicial: La fiscalía de Estupefacientes ordenó la imputación por tenencia simple y su traslado a la Unidad Penal Nº 50 de Batán.
Las actuaciones labradas en el lugar fueron remitidas de inmediato a la fiscalía temática, desde donde se dispuso la notificación formal de la causa a la imputada, quien quedó alojada en el establecimiento carcelario a la espera de prestar declaración en las próximas horas, mientras continúan las averiguaciones para determinar el origen y destino final de los estupefacientes secuestrados.




