La tradicional manifestación de fe que une el santuario porteño de Liniers con la Basílica de Luján convocó este año a una cifra histórica de peregrinos que superó los 2,7 millones de asistentes, en lo que constituyó una de las movilizaciones masivas más importantes de los últimos tiempos a lo largo del territorio bonaerense. Ante semejante caudal de caminantes, la administración provincial instrumentó un vasto dispositivo de asistencia sanitaria, logística y prevención que abarcó los sesenta kilómetros del trazado tradicional y requirió la coordinación simultánea de múltiples carteras ministeriales junto a gobiernos municipales y autoridades eclesiásticas.

El despliegue operativo comenzó a diagramarse con semanas de anticipación y cobró vigor durante todo el fin de semana, operando desde el Centro de Operaciones de Emergencias establecido en el predio de la Universidad Nacional de Luján. Funcionarios del gabinete provincial, junto a intendentes comunales y representantes de la Iglesia, siguieron minuto a minuto el desarrollo de las columnas de fieles mediante un monitoreo que integró tecnología satelital, drones de vigilancia y comunicación directa con los más de cien puestos de atención sanitaria distribuidos estratégicamente en la traza.

Logística sanitaria y prevención sin fisuras en las rutas

Para resguardar la integridad física de los caminantes, el Estado provincial movilizó cuatro hospitales móviles, un shock room rodante y más de treinta y tres ambulancias apostadas en puntos críticos del trayecto. La red sanitaria se completó con la provisión constante de agua potable a través de camiones cisterna, además de la entrega de frutas y alimentos destinados a reponer energías en los tramos más exigentes del recorrido que atraviesa distritos densamente poblados del conurbano oeste y zonas rurales intermedias.

En materia de seguridad vial y ciudadana, más de un millar de efectivos policiales, patrulleros, motocicletas y dos helicópteros sanitarios y de rescate garantizaron el orden público sin que se registraran incidentes de gravedad. Los registros oficiales indicaron que ochenta y seis personas requirieron derivación a centros de salud de mayor complejidad por cuadros médicos que no pudieron resolverse en las postas sanitarias primarias, mientras que equipos especializados de la subsecretaría de Niñez lograron restituir a sus hogares a catorce menores que se habían extraviado en medio de la marea humana.

Este operativo coordinado encuentra su marco regulatorio en la normativa provincial que institucionalizó la labor conjunta entre distintas áreas de gobierno para dar respuesta a un fenómeno social y religioso de magnitud incalculable. La magnitud de la convocatoria reafirma el arraigo cultural de esta travesía milenaria, exigiendo cada año una mayor capacidad de respuesta estatal para garantizar que la devoción popular transcurra en condiciones óptimas de cuidado colectivo.